Gijón, Víctor RIVERA
Manuel Vega-Arango es un caballero a la antigua usanza. Un hombre de exquisitos modales capaz de decir mucho, sin necesidad de hablar demasiado. Ayer, el mandatario rojiblanco hizo una defensa pública de su afición y lamentó profundamente que «no esté en el Santiago Bernabeu esa afición maravillosa que tenemos». El Real Madrid desatendió la demanda de entradas de la Mareona, que se ha encontrado con graves dificultades para conseguir las entradas que necesitaba. Tanto es así que varias peñas, incluida la propia Federación, han tenido que cancelar sus viajes. Otras han optado por pasar el fin de semana en Madrid sin ir al fútbol al tener adelantado el dinero del hotel y del autocar. Aunque evitó «meterse en casa ajena», porque «cada uno hace en su campo lo que cree conveniente», las palabras del mandatario gijonés insinúan una crítica más o menos velada a la actitud del Real Madrid y de su presidente, Florentino Pérez.
«Nosotros, cuando un club nos solicita ayuda, se la intentamos dar, a veces en contra de nuestros propios intereses», apuntó el presidente rojiblanco. Vega-Arango aclaró que el Real Madrid le ofreció al Sporting 1.006 entradas, cuando la demanda rondaba las 4.000. El club gijonés no encontró un cauce «justo y honesto» para repartirlas entre sus aficionados y por eso rehusaron «el compromiso terrible» en que los ponía el club blanco. «Siento mucho que cerca de cinco mil personas no puedan disfrutar de Madrid, que es una ciudad maravillosa, y estar en un campo como el Santiago Bernabeu, lo lamento», valoró el mandatario sportinguista. Vega-Arango, sin decir, dice: «El Real Madrid es un gran club y eso es una cosa evidente, que no podrá negar nadie. Luego, que en cada situación apliquen unas normas diferentes...». Además lanzó algún mensaje a su homólogo en el club blanco, al que recordó que «los presidentes somos efímeros y lo que queda es el club».
Manuel Vega-Arango es uno de los presidentes que más tiempo llevan al frente de un club en la Liga española y hasta dirigió la LFP. Por eso no tuvo reparos en esbozar la línea maestra de su filosofía para gobernar un club: «A mí me gusta un fútbol limpio, claro, en el que trabajemos por la afición, para que pueda vivirlo intensamente, que es lo importante. No se puede apartar a la afición de los campos de fútbol, sino que hay que darle facilidades». Vega-Arango evocó otros tiempos en que la sintonía entre ambos clubes era mucho más fluida. «El Real Madrid vino a jugar a Gijón por el 75.º aniversario del Sporting sin recibir contraprestación alguna. Eran otros tiempos y tenía mucha amistad con don Luis de Carlos, un caballero del fútbol», repasó.
En lo puramente deportivo, el dirigente rojiblanco se mostró ambicioso con las posibilidades de su equipo. «Vamos con buen ánimo, a jugar ante un gran equipo y en un campo que impone un poco», confesó, antes de recordar que «su presupuesto es veinticinco veces superior al nuestro». Vega-Arango recordó que «como presidente del Sporting ya conseguí ganar allí».
También quiso tranquilizar a su afición en otras cuestiones como la marcha de futbolistas. «Nuestra idea es hacer un buen equipo e ir mejorándolo cada año», explicó, para matizar que «hay momentos en los que se produce algún traspaso porque es necesario». No obstante, se mostró tajante al señalar que «nadie piense que los futbolistas se van a ir del Sporting con facilidad. No digo que no se vaya a vender a nadie porque hay ofertas que no se pueden rechazar».