<Manuel Preciado: >
Madrid, Víctor RIVERA
«Quizá hemos marcado demasiado pronto y, sobre todo, creo que nos han empatado muy pronto». Manuel Preciado tiene más razón que un santo. El Real Madrid empató demasiado pronto y el Sporting no tuvo tiempo de manejar el nuevo escenario. Con la grada contra el equipo, la «Mareona» de fiesta y los futbolistas del Madrid sobreexcitados, el Sporting no supo capear el temporal. Hubieran bastado unos minutos para que los nervios asolasen el Bernabeu, pero el polémico gol de Van der Vaart desató un reacción en cadena. Con todo, es cierto que el Sporting fue un equipo valiente y que plantó cara con mucha dignidad a un rival de otra Liga. «Hemos hecho un partido con mucha hombría, con mucha dignidad y nos vamos con cero puntos, pero con la cabeza muy alta», comentó un Preciado que se fue más que satisfecho con el trabajo de sus futbolistas.
El premio pudo ser mucho mayor de no ser por la intervención de Paradas Romero, aunque Preciado regateó la polémica: «No tengo elementos de juicio porque desde donde estoy veo pocas cosas. Me dice Juan Pablo que en la jugada del empate hay una mano, entonces sí que influye un poquito». El técnico prefirió olvidarse del árbitro y analizar el juego de su equipo. En particular, lamenta que «en la primera parte tuvimos contras como para haberles hecho más daño, pero no estuvimos finos en el último pase».
A sus futbolistas les reconoce que «siempre hemos ido a buscar a Casillas y hemos tenido la posibilidad de empatar el partido, pero no ha sido así y el 3-1 nos ha roto». Y es que no se puede olvidar que «este equipo no ha perdido ningún punto aquí y es por algo».
Preciado espera que la actuación de su equipo compense a la «Mareona»: «Seguro que los miles de sportinguistas que han venido estarán satisfechos con nuestro trabajo, aunque no hemos sumado». Por si acaso, él insiste en que «estoy muy contento de cómo ha trabajado el equipo porque ha jugado con descaro y con ganas de ir a por el partido». El entrenador reconoce que «puntuar aquí es muy bonito, pero no ha podido ser». Y lanza un último piropo al sportinguismo: «Por esta gente hay que sufrir y sudar la camiseta».