París, Agencias
El madridista Benzema y el jugador del Olympique de Marsella Hatem Ben Arfa serán los dos próximos internacionales franceses interrogados en la investigación de proxenetismo en la que ya han declarado Franck Ribéry y Sidney Govou.
Benzema y Ben Arfa serán interrogados «próximamente» en relación con el caso destapado por una prostituta que trabajaba en un local frecuentado por algunos jugadores de la selección francesa y que era menor de edad cuando mantuvo relaciones con alguno de ellos.
Conocido ya en Francia como el «caso Ribéry», el asunto está adquiriendo notoriedad pese a que, por el momento, ninguno de los futbolistas ha sido acusado de nada.
Ribéry y Govou han comparecido como testigos de la investigación y ambos han reconocido conocer a la prostituta, en el caso del jugador del Bayern de Múnich en 2009, cuando era todavía menor. El lionés algo más tarde, cuando había cumplido los 18.
No se sabe en calidad de qué la justicia francesa quiere escuchar las explicaciones de Benzema y de Ben Arfa. El madridista guarda silencio mientras que el marsellés negó en la televisión de «L'Équipe» toda relación con el caso.
El agente de Benzema indicó a la prensa gala que su cliente no está implicado. «Estoy prácticamente seguro de que Benzema ni siquiera está al corriente de este asunto, así que imagínense sobre su implicación», aseguró Karim Djaziri. La cosa parece más comprometida para Ribéry, cuyo nombre empieza a estar demasiado mezclado con el caso. Según diversos medios, el jugador reconoció durante su interrogatorio ante la brigada de represión del proxenetismo, que incluso llevó a la chica a Múnich, aunque aseguró que no sabía que era menor de edad. La justicia, por el momento, no ha emitido acusación contra Ribéry. En caso de imputarle un delito de «solicitación de una prostituta menor», el jugador del Bayern puede ser condenado a una pena máxima de tres años de cárcel y 45.000 euros de multa.
Esa situación parece todavía lejana, pero el futbolista francés ya está sintiendo las sacudidas del caso. Más allá de la ausencia de consecuencias penales Ribéry deberá hacer frente a una acusación de infidelidad que amenaza con desestabilizar su matrimonio y, por ende, su carrera.
Convertido al islám en 2006, tras un breve paso por el fútbol turco de la mano del Galatasaray, Ribéry está casado con Wahida Belhlami, una joven de origen argelino.
Un escándalo sexual, aunque carente de responsabilidades penales, puede ser una bomba en el hogar del centrocampista. Por el momento, para tratar de acallar el rumor, la abogada del futbolista aclaró que su interrogatorio tenía que ver con sus contactos con Abou Sofiane, un presunto proxeneta afincado en el Café de Zaman, situado en el bullicioso barrio de los Campos Elíseos y centro de todo el caso de proxenetismo investigado por la policía.
t El Bayern bloquea todas las preguntas. El Bayern dio ayer a todos sus componentes orden de no responder a preguntas sobre Ribéry, en la conferencia de prensa previa al partido de esta noche de ida de semifinal de Liga de Campeones, precisamente contra el Lyon, en donde juega Govou. El partido, a las 20.45 horas, será televisado por TPA.