Final C. Este

Los Magic fuerzan el sexto partido

'Superman' Howard volvió a noquear a los Celtics, que mantienen la ventaja de 3-2

27.05.2010 | 09:35
Dwight Howard lanza a canasta
Dwight Howard lanza a canasta

La celebración de estar en la final de la NBA tendrá que esperar al menos otras 48 horas más para los Celtics de Boston después de caer derrotados ante los Magic de Orlando por 113-92 en el quinto partido de la finales de la Conferencia Este.

Aunque los Celtics siguen con la ventaja de 3-2 en la eliminatoria al mejor de siete, han pasado en tres días de estar a las puertas de una barrida y de las segundas Finales de la NBA en tres años, a convertirse en el primer equipo que puede quedar eliminado después de tener una ventaja de 3-0.

La respuesta se sabrá el viernes cuando ambos equipos se vuelvan a enfrentan en el sexto partido, que esta vez se jugará en el TD Garden, de Boston.

De momento, los Magic siguen con vida y están a la mitad del camino de hacer historia, además de haber dejado "tocados" en todos los aspectos a los Celtics, que no sólo perdieron el partido sino que también vieron la expulsión del pívot Kendrick Perkins con dos faltas técnicas y la del ala-pívot Glen Davis, conmocionado.

Perkins vio como los árbitros le pitaron una falta inexistente antes de concluir la primera parte por su marcaje al pívot estrella de los Magic, Dwight Howard, el verdadero verdugo de los Celtics, y tras protestar airadamente le costó las dos faltas técnicas y la expulsión.

El problema para Perkins es que llegó a las siete faltas técnicas en lo que va de la fase final y de acuerdo a la reglamentación de la NBA eso conlleva la suspensión automática por un partido, por lo que no podrá jugar el sexto si la liga no revisa las jugadas y decide quitarle al menos una de las faltas.

Mientras Perkins era expulsado, Howard no sólo jugaba al baloncesto sino que también se dedicaba a llevarse por delante con sus codos y músculos a todo lo que pillaba en su camino, ante la vista gorda de los árbitros.

Caída peligrosa de Davis

La permisividad del juego duro, agresivo y violento de los Magic por parte de los árbitros generó que antes que concluyese el tercer periodo Davis protagonizase la imagen más dramática y peligrosa del partido.

El ala-pívot de los Celtics en una jugada defensiva quedó tendido en el suelo boca arriba, sin apenas reaccionar, cuando lo intentaba no podía mientras el juego continuaba en campo de los Magic.

El propio entrenador de los Celtics, Doc Rivers, le gritaba que se levantase y se fuese a seguir la jugada, Davis se incorporó a medias para resbalar con su propio sudor y caer de nuevo.

Davis al fin pudo levantarse y cuando estaba incorporado comenzó a irse para todos los lados desorientado hasta que el árbitro Joey Crawford lo tuvo que sujetar antes que volviese a caer.

Ahí fue cuando se paró el partido, los cuidadores de los Celtics lo atendieron y al final tuvo que abandonar el partido con una fuerte conmoción cerebral, producto de un codazo brutal de Howard, como mostró posteriormente las cámaras de televisión y que los árbitros ni se inmutaron.

Por si lo anterior no había sido suficiente otra entrada a duo del alero Rashard Lewis y el pívot polaco Marcin Gortat generó que el base-escolta Marquis Daniels también quedase lesionado en el cuarto periodo y tuviese que irse al banquillo.

Ante este panorama, el buen juego de los Magic, los Celtics intentaron por todo los medios evitar la derrota y no pudieron ante la noche estelar de Howard, que hizo de todo, fue "Superman", boxeador y jugador espectacular de baloncesto.

Al final su doble-doble de 21 puntos con 10 rebotes simbolizó el protagonismo que tuvo durante todo el partido para liderar a los Magic a otro gran triunfo salvador y esperanzador.

Junto a Howard, el ataque de los Magic jugó su mejor partido en el apartado de los tiros desde el perímetro para conseguir 13 de 25, que también le iban a hacer mucho daño a los Celtics.

El base Jameer Nelson con 24 puntos, incluidos 4 de 5 triples, el escolta J.J. Redick y Lewis, que aportaron 14 tantos cada uno fueron también decisivos en el triunfo y juego de los Magic, que desde el principio siempre estuvieron en control del juego y el marcador al establecer una ventaja parcial de 14 puntos.

Racha de 20-8

Los Magic concluyeron la primera parte con un parcial de 57-49 después de haber tenido una racha de 20-8 en el segundo cuarto (51-37) y en el tercero la incrementaron a nueve (84-75) para dejar despejado el camino del triunfo ante la falta de respuesta de los Celtics a su juego agresivo y de ataque de saque rápido.

Rivers intento romperles el ritmo al provocar faltas personales contra Howard y llevarlo a la línea, donde no tiene su fuerte, pero tampoco resultó por el pívot estrella de los Magic al final iba a conseguir 7 de 12 la misma estadística que tuvo en los tiros de campo.

"Creemos que la remontada puede ser posible", declaró Nelson. "No tenemos ninguna duda que podemos hacerlo, pero hay que ir partido a partido".

El alero reserva Rasheed Wallace, un veterano de muchas batallas, fue el único que pudo con la agresividad y fuerza de los Magic y lideró a los Celtics al conseguir 21 puntos.

Mientras que el escolta Ray Allen aportó 19 puntos, pero tampoco pudo imponer su presencia bajo los aros, donde los Celtics sólo consiguieron 26 rebotes por 43 de los Magic.

El base Rajon Rondo, que jugó con molestias en la espalda, y el alero Paul Pierce, que también sufrió los efectos del poder físico de Howard, anotaron 19 y 18 puntos, respectivamente, pero no fueron suficientes para estropear la gran noche de los Magic.

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