Oviedo
Diecinueve salmones salieron ayer en los ríos asturianos, en lo que ha sido la mejor jornada de la temporada, redondeada, además, porque en el Narcea salieron once piezas, lo que constituye, a su vez, un récord de río en la campaña. Los otros ejemplares fueron contabilizados en el Sella (3), Cares (4) y Nalón (1). Este río se estrena, aunque no se registra como «campanu», pues desde el precinto informaban de que sólo se contabiliza un «campanu» por cuenca, y la del Nalón está incluida en el Narcea.
En el río más prolífico ayer, el Narcea, pescaron Teodoro Alba Velázquez, de Piedras Blancas, un salmón de 4,700 kilos, a cebo natural en El Pilar; Francisco Alba Velázquez, de Salinas, 4,900, a cebo en El Pilar; José Amador Veiga García, «Pepe el aldeanu», de Ujo, 5,700, a cebo, zona libre; Luis Miguel García Fernández, de Lugo de Llanera, 6 kilos, a cebo en zona libre; Pedro Luis Fernández Mathieu, de Gijón, 6,800, a cebo en el pozo Juan Castaño; Nicolás García de la Cal, de Entrago, 5,900, en La Figal; Nicolás García Suárez, de Oviedo, 7,800, a cebo natural en La Figal; Luis Álvarez Rodríguez, de Teverga, 6,500, cebo natural, La Figal; Manuel Valdés Álvarez, de La Fresneda, 3,200, cebo natural, zona libre; Pablo Pedregal Rodríguez, de Gijón, 3,100, cebo natural, zona libre, y Diego Álvarez Figaredo, de Pola de Siero, 5,500, a cebo, zona libre.
El que abrió la cuenta en el Nalón fue José Manuel Rodríguez Rodríguez, de Las Vegas, 5,500, a cebo natural, zona libre.
Los cuatro salmones del Cares los sacaron José Luis Pérez Fernández, una pieza de 4,350 kilos en zona libre; Francisco Javier Fernández Álvarez, 5 kilos, en Jaces; Fernando José Pérez Estévez, 4,200, en Monejo, y también en Monejo una pieza capturada por Vicente González, que pesó 4,100.
En cuanto a los detalles de los salmones capturados en el Sella, Francisco Aquilino Fernández Canteli, de Arriondas, de 3,700, en zona libre; Saúl Sánchez Fresno, de Arriondas, 4,350, en zona libre, y José Armando Devesa Piñera, de Ceceda, 3,900, en zona libre.
Se quedaron, por tanto, a cero el Eo y el Esva, pese a que según informaban desde los precintos ambos ríos bajaban en buenas condiciones y hubo una buena asistencia de pescadores, sobre todo, por la mañana.