Gijón, R. D.
El pan nuestro de cada día cuando un jugador de la calidad de Diego Castro se encuentra en una situación como la suya, a saber, todavía con un año de contrato con su club actual, pero lejísimos de poder llegar a un acuerdo para prolongar su vinculación contractual, es que le salgan novias hasta debajo de las piedras.
Un viejo conocido a la hora de pretender hacerse con jugadores del Sporting, el Real Zaragoza, ha tratado de seducir al futbolista y a la entidad rojiblanca. Sin embargo, la historia se repite y, al igual que el pasado verano cuando estuvieron mareando la perdiz para hacerse con los servicios de Roberto Canella, no parece que el club maño vaya a conseguir nada.
Y es que, si el pasado verano las arcas aragonesas estaban escasas de remanente, en este estío que está a punto de entrar todavía se encuentran más alicaídas.
Según apuntan medios de comunicación de Zaragoza, el equipo que entrena Aurelio Gay, que sucedió al asturiano Marcelino García en el banquillo maño, habría hecho una oferta al Sporting por Diego Castro de apenas 800.000 euros. Pero es que, además, sería a pagar en tres plazos.
El Sporting ya desechó una oferta del Getafe por el mismo importe, pero que incluía al hijo de Míchel, Adrián González. Por lo tanto, el Zaragoza no tiene nada que hacer en su intento por lograr la incorporación del interior pontevedrés.
Además, el conjunto maño no agrada a Diego Castro. El máximo artillero rojiblanco la pasada campaña quiere salir del Sporting para irse a un equipo en el que pueda aspirar a mayores cotas profesionales en su carrera.