Tuilla, H. NÚÑEZ
Decepción fue la palabra más empleada ayer en Tuilla tras el debut de España en el Mundial. La derrota ante Suiza dejó boquiabiertos a los paisanos de David Villa, quienes confiaban en los de Vicente del Bosque y, sobre todo, en que el Guaje pudiera seguir con su racha goleadora, pero la realidad fue bien distinta.
Dos de sus mejores amigos vivieron el partido de forma bien distinta. Vicente, su entrañable compañero de la infancia y capitán del Tuilla, y Andrés Guerra, con el que se inició en el fútbol y del que recalca que es su mejor amigo dentro del deporte, se quedaron atónitos con el resultado, pero confían plenamente en las opciones de la Roja.
Vicente tan sólo pudo presenciar los últimos veinte minutos del encuentro, debido a motivos laborales. Una reunión de última hora dejó al «dinamitero» sin poder ver el encuentro. «No me enteré demasiado del partido, mi mujer me iba informando y sólo pude ver el final», señaló el amigo de Villa, que añadió que, «pese a todo, creo que nos puede venir muy bien este resultado, había demasiada euforia y este resultado puede hacernos ver las cosas de una forma diferente».
Guerra tampoco pudo ver el partido con tranquilidad. El ex jugador del Tuilla y compañero de Villa en las categorías inferiores del Langreo está preparando unas oposiciones para el Cuerpo de Bomberos, pero en muchos momentos dejó de lado los libros para ver el partido.
El langreano desvela que «no me esperaba una derrota, pero creo que los suizos defendieron muy bien y nuestros jugadores no estuvieron al nivel de otros encuentros». Guerra vio a su amigo «desesperado porque no le llegaban balones, pero siempre lo intentó, ahora tenemos que ganar a Honduras como sea».