Candás, J. I. CASTAÑÓN
No se sabe si Dioni Martínez estudió con el Padre Galo en Luarca, pero quien tenga unos años y haya estudiado latín una de las lecturas obligadas era la «Guerra de las Galias». El nombre de Julio César, personaje central del libro, aparecía una y otra vez. El general romano sometía a los galos al mando de sus legiones. Ayer otro Julio César, de apellido Álvarez, sometió a Dioni Martínez en el Llagarón, que rima con el famoso Rubicón que cruzó Julio César camino de Roma para erigirse en tirano o libertador de su pueblo.
La cuesta de El Llagarón que conduce a las puertas de Candás fue el lugar en que Dioni Martínez, el luarqués del Toscaf, hincó la rodilla tras sus victorias en Navia, Reconquista y Senda del Oso. La frescura de Julio César, que «sólo» había disputado la media maratón de la Reconquista, fue quizá la clave de la victoria de un atleta entrado ya en años (tiene más de 40) y que en su juventud se coronó como mejor triatleta asturiano encadenando un triunfo tras otro en la década de los noventa. En la actualidad está en el Universidad en el que aporta sus dosis de veteranía y madurez en los triunfos del conjunto verdinegro en el cross y ayer demostró que planifica bien su fin de temporada
Al Llagaron, que está a dos kilómetros de la línea de meta, habían llegado Dioni y Julio César en solitario tras haber dejado la compañía de atletas como Murujosa, que realizaba la machada de vencer a un Fran López aquejado de molestias en una costilla.
Una de las mejores noticias de la Luanco-Candás fue la reaparición de un atleta de clase como José Benito López, el corredor gallego del Universidad que ha vivido más de tres años con lesiones y que estuvo en cabeza de carrera hasta que la lógica falta de competición le pasó factura en una exigente prueba de casi 7 kilómetros.
Si la salud le respeta no es descabellado pensar que pronto se le verá de nuevo en las primeras posiciones
Vanesa Suárez es de Las Vegas (Corvera), vive en Oviedo y se dio a conocer para muchos en los 10 kilómetros de Castrillón cuando sorprendió a una de las favoritas, María García. A su buena forma invernal le sacó réditos en la pasada Candás-Luanco cuando la corverana se anotó la victoria. Y volvió a hacer lo mismo ayer, en la vuelta, sin que ninguna atleta la inquietase con corredores populares como Mónica Arias, Esther Bello o Yolanda García en la línea de salida.
Tras la prueba grande, que organiza el Ocle se celebró una prueba para categorías menores.