Berlín, Efe
Gemma CASADEVALL
El pulpo «Paul» pasará a la jubilación con su inmaculado currículum del cien por ciento de aciertos en el Mundial de Sudáfrica (ocho partidos), aunque sin satisfacer la curiosidad universal en torno a cómo logra atinar tanto sus pronósticos.
Ni consagrará sus tentáculos a avanzar resultados electorales ni se pondrá de nuevo al servicio del fútbol, siquiera para la próxima Eurocopa: los responsables del acuario Sea Life de Oberhausen anunciaron ayer que no habrá más pronósticos a cuenta del cefalópodo.
«Se jubila, les da las gracias a todos. Fue un Mundial fantástico», comunicó un portavoz del acuario, dando así también por zanjadas las solicitudes llegadas de todo el mundo, del ámbito público o del doméstico, pidiendo sus servicios.
Ocho aciertos sobre ocho pronósticos en este Mundial, incluidos los de España frente a Alemania en semifinales y Holanda en la final, forman un expediente impresionante que ha dado al pulpo una resonancia mediática impensable.
«Paul» recibió ayer en su despedida del mundo de los oráculos una réplica de la Copa del Mundo como recompensa por sus perfectas predicciones en los siete partidos jugados por Alemania y la final.
«Hemos tenido un montón de ofertas por él, pero definitivamente se quedará con nosotros y volverá a su antiguo puesto de trabajo: hacer sonreír a los niños», dijo Tanja Munzig, la portavoz del acuario de Oberhausen, donde «Paul», ya mayor con sus dos años y medio, se ha ganado una merecida jubilación.