Avilés, Albina FERNÁNDEZ
«Soñaba con lograr el bronce y ya me parecía increíble, pero en competición vi que la plata estaba a mi alcance y no me di por vencida hasta conseguirla». Son las primera palabras de la avilesina de 18 años Carmen Sánchez Parrondo, rodeada de la Alcaldesa, Pilar Varela, y de «todo» Avilés, que acudió a felicitarla por la plata que logró en lanzamiento de jabalina. A la otra medallista, Estela García, le queda un gran moratón como recuerdo de su bronce en los cien metros tras caerse en la línea de meta. «Estoy machacada, pero contenta porque soy más de 200 y logré un buen resultado. Esperaba estar arriba y en carrera luché por la plata, eso fue lo que me llevó al suelo», comentó para añadir: «Espero ir al europeo en el relevo y hacerlo bien».
Ellas lograron los mejores resultados entre la delegación asturiana, pero tanto la avilesina Irene Alfonso, en 800 metros, como el gijonés David Testa, en 400, se clasificaron para la final. Irene ganó en su serie pese a salir nerviosa. «No me acababa de acostumbrar a ver esta pista (en la que entrena a diario) como un Campeonato de España y necesitaba quitarme carbonilla. Mañana ya será correr de verdad y luchar por una medalla, si es de oro mejor, y meterme en el Europeo», aseguró la avilesina.
David Testa fue segundo en su serie de 400 metros, «gracias a que el público me llevó», pero es consciente de que las medallas están caras. «Intentaré salir más rápido que hoy para ir a por todas pero es difícil. Mi objetivo es formar parte del relevo en el Europeo de Barcelona. Ya veremos», comentó.
Bárbara Camblor entró segunda en su serie de 400 y hoy correrá la final. «Hice segunda gracias al público. Soy juvenil y este es mi primer absoluto y mi objetivo era llegar a la final, pero no estaba segura. Es una gran alegría», comentó.
Verónica Pérez, del Universidad de Oviedo, quedó séptima, por detrás de la también asturiana Wanda Sánchez. «Me metió presión el hecho de tener la cuarta mejor marca y aunque intenté estar con las mejores desde el principio, se me hizo muy largo al final. Maica Rodríguez, del Universidad de Oviedo, se hundió en los últimos 300 metros y no pudo pasar a la final de 800. «Estoy muy contenta. Estar aquí ya es un éxito porque el pasado año tuve una trombosis en un gemelo y los médicos me dijeron que me olvidara de competir. Aún así me queda algo dentro por no haber quedado un poco mejor».
Eduardo Suárez, del Esmena, empezó bien su serie de 800 pero le faltó culminar. «Me sentí bien, pero me faltó un poco de repris y desde los 400 metros me entró la pájara. Qué se le va a hacer».
La organización rindió un homenaje al decatleta maliayés Ismael González, que falleció de muerte súbita mientras entrenaba en Sabadell. El estadio guardó un minuto de silencio en su recuerdo.