Gijón, J. E. C.
Carlos Barredo no regresó a Gijón del Tour de Francia porque se fue directamente a Bélgica, de donde es su equipo, Quick Step, a correr dos criteriums. En el de ayer fue tercero en Aalst por detrás del triunfador, Cancellara, y el sprinter Petacchi y hoy competirá en Roselare. El ciclista gijonés, a la hora de hacer balance del Tour, dice que fue «bueno pero no tanto como yo quería porque buscaba una etapa y no la conseguí. La tuve cerca en Pau, tras la gran escapada, pero me cazaron a 1.000 metros de la llegada. Lo mejor es que tuve unas sensaciones formidables en esa semana final pero que no se tradujo en victoria».
En la primera semana de la carrera francesa, Barredo también fue protagonista porque «ayudé a que fructificara la fuga de mi compañero Chavanel, que cogió el maillot amarillo el día de la masiva caída en Spa. Tener en el equipo el liderato fue algo grande aunque fuera temporal. Y luego también hice buen trabajo para Chavanel al ayudarle por detrás en la etapa del pavés o en la subida a Morzine-Avoriaz».
El próximo sábado corre la clásica ProTour de San Sebastián, donde lucirá el dorsal número 1 como «ganador de la pasada edición que fue algo muy bonito en mi carrera. Ahora llego también en buena forma. A ver qué pasa». Después afrontará la Vuelta a España donde, según el ciclista gijonés, acude con «la intención de lograr la etapa que no conseguí en este reciente Tour de Francia. Espero hacerlo bien y lograr mi objetivo. Será una forma de coger confianza para volver el año que viene al Tour a buscar la etapa que se me escapó ahora».