Villaviciosa, Pablo ANTUÑA
El Oviedo cumplió en su segundo partido de pretemporada. No ofreció una imagen tan contundente, pero una vez más volvió a estar acertado de cara a gol. El Lealtad supo aguantar mientras el físico resistió, pero el Oviedo acabó imponiendo su mayor fondo de banquillo y supo marcar los ritmos que lo convenían en el encuentro. Al final, Perona volvió a ser la clave de los azules con su gran olfato en el área. En la primera parte, el Lealtad comenzó plantándole cara al Oviedo, los de Miguel Vigón aprovecharon la figura de Lasarte para taponar la creatividad azul y buscar así la velocidad en el contraataque. La zaga carbayona se situó adelantada en los primeros minutos y estuvo a punto de llevarse un susto. Fue por dos ocasiones claras del Lealtad, la primera, en el minuto 5 con un remate de cabeza de Arroyabe, y la segunda, en el minuto 11 con un centro de Iker Lasarte que no fue capaz de rematar Viña en boca de gol. El Oviedo, por su parte, guardó la compostura y esperó a que llegaran sus ocasiones; sin embargo, faltó efectividad. La primera de ellas llegó por medio de Moisés con un disparo flojo a la meta de David. Las otras dos llegaron aprovechando los balones entre líneas, pero los azules no acertaron a definir con sendas vaselinas en la portería del Lealtad, primero Xavi Moré y después Falcón tras una combinación con Manu Busto.
En la segunda parte, el Oviedo renovó su alineación y aprovechó el bajón físico del Lealtad. La primera ocasión llegó a los 5 minutos de empezar cuando Miguel no fue capaz de rematar un pase de Prosi. A partir de ese momento, el Oviedo aprovechó los espacios y Prosi buscaba las bandas de Jandro y Joaquín Peña, los extremos aprovechaban esa profundidad, pero no encontraban rematador. El gol llegó a balón parado. Jandro y Richi se inventaron un centro desde la banda izquierda que acabó en la cabeza de Perona y el ariete remató ajustado al palo derecho de David, que no puedo llegar para evitar el gol. Las aproximaciones del Lealtad fueron testimoniales, pero nuevamente estuvieron a punto de dar un disgusto al Oviedo cuando Paul remató solo delante de la meta carbayona. En este caso no estaba Aulestia, pero Alberto demostró grandes reflejos bajo los palos. En los últimos minutos, el Oviedo aprovechó los espacios. Primero Jandro se topó con la cruceta y, en el último minuto, Perona definió con un tiro fuerte que entró rozando el larguero. En resumen, una dura prueba superada por el Oviedo frente a un duro rival de características similares a las de los equipos que se encontrará esta temporada.