Oviedo, Pablo ANTUÑA
Baloncesto, balonmano, fútbol, tenis, Fórmula 1, motociclismo, fútbol sala... ¿y el rugby?
La gran cosecha de títulos del deporte español tiene su talón de Aquiles. El rugby es el único deporte que no acaba de arrancar y como ya ocurrió hace años en el baloncesto con la llegada de los americanos esta modalidad busca en los profesionales extranjeros la ayuda para que el motor empiece a funcionar.
El Oviedo Rugby es un claro ejemplo. Tras dos temporadas con Simon Hafoka, el club ovetense afronta un nuevo proyecto, y al mando estará un entrenador-preparador neozelandés, Hemi Taukiri.
A sus 31 años ha desarrollado su carrera en el Tarakini y Nelson Bays de su país y ha seguido de cerca el juego de varios equipos de Irlanda. Hemi Taukiri llega a Oviedo en un proyecto que le ilusiona: «Me propusieron venir a Oviedo y no me lo pensé. Es un reto ayudar y aportar mi punto de vista a este deporte y a este país. Quiero enseñarles cómo jugar en equipo, conceptos de situación en el campo, cómo colocarlos, qué deben hacer en determinados momentos...».
Y es que el club quiere dar un salto y a la vez servir como trampolín a estos profesionales. Cada vez más entrenadores extranjeros llegan a España para conseguir objetivos que hasta el momento eran inaccesibles y como se trata de clubes modestos no tienen presión al no tener nada que perder. Además, su llegada se produjo de una forma curiosa. Hemi Taukiri colgó su currículum en internet en páginas especializadas de rugby. Los dirigentes del Oviedo Rugby Club recibieron buenas referencias y se comunicaron con el neozelandés para trasladarle una oferta que posteriormente aceptaría.
Entre las novedades que Taukiri pretende incorporar es el juego veloz: «Viene de jugar en la selección absoluta de rugby a 7 y 10 de Nueva Zelanda. Allí hay más espacios y el estilo de juego de correr mucho le gusta y es una de las insignias que nos quiere trasladar», afirma Mario Rodríguez, veterano del club. Entre sus funciones estará la de coordinar la preparación y la táctica del equipo, pero en determinados momentos saldrá al campo, aunque reconoce que ya no tiene la misma fortaleza: «Cuando veo que alguna cosa falla, alguna colocación de algún jugador, me dan ganas de salir, jugar y ayudar al equipo. Pero confío en los jugadores, tengo que ver las cualidades de cada jugador. Mi idea es permanecer al margen y centrarme en las labores de preparador». Asimismo, Taukiri explica: «No tengo el mismo cuerpo y la misma preparación que hace unos años, no estoy para correr ni hacer un ensayo como estaba anteriormente». La experiencia es sin duda el mayor valedor de este proyecto. Aunque el primer hándicap para Taukiri son las instalaciones. «Los campos dificultan mucho que evolucione este deporte, por eso voy a empezar a trabajar desde la base con los más jóvenes». El Oviedo Rugby, tras dos años consecutivos en los que se salvó sin muchos apuros y una temporada en la que quedó cuarto, afronta una temporada en la que el ascenso es un sueño que se puede hacer realidad. Para ello un neozelandés estará al frente de la nave. Tras una gran etapa como jugador, Taukiri quiere triunfar en Oviedo, ver una nueva Liga y proyectar el rugby en la sangre de los asturianos. Es el único deporte que falta por crecer y Nueva Zelanda será la primera ayuda para lograrlo.
Hemi Taukiri
Nació el 21/11/1978 en Christchurch (Nueva Zelanda).
Mide 1,89 centímetros y pesa 97 kilos y destaca por su versatilidad en el juego. En su palmarés cuenta con la selección en el equipo maorí de Nueva Zelanda de rugby a 7 y 10 y seleccionado para entrenar en el equipo de entrenamiento de la selección absoluta de rugby a 7 de Nueva Zelanda.
Asimismo ha jugado en el equipo de Taraniki de Primera División y en el Nelson Bays de Segunda de Nueva Zelanda.