Tres de los cuatro partidos que el Sporting disputará durante el mes de septiembre tendrán como escenario el renovado estadio de El Molinón. Mallorca, Athletic de Bilbao y Valencia desfilarán por la orilla del Piles durante este mes. La única salida será al Nou Camp. La plantilla rojiblanca espera con ansia que llegue el domingo 12 para estrenar las nuevas instalaciones en las que se ha estado trabajando durante meses. El nuevo estadio ha mejorado su imagen, resulta más cómodo para los futbolistas y ha aumentado su aforo, con lo cual el ambiente subirá aún varios decibelios con respecto a temporadas anteriores. Los futbolistas se aferran a su campo y a su afición como refugio para superar la goleada recibida en el Vicente Calderón y para mejorar la imagen de equipo a medio hacer dejada en su puesta de largo.
«En casa es donde más fuertes nos sentimos y esperamos mejorar los números de otros años en nuestro campo», asegura Diego Castro, una de las voces más autorizadas dentro del vestuario. El capitán entiende que «si somos capaces de inaugurar la nueva imagen del campo con una victoria seguro que la gente disfrutará». El interior gallego explica que «cuando fuimos a la Feria de Muestras vimos cómo estaba quedando, pero no es lo mismo que verlo con gente y poder disfrutarlo». Castro se atreve incluso con una valoración sobre la nueva estética del campo: «Ha quedado muy chulo, muy bonito. Ahora hay que usarlo bien».
Y es que muchos de los futbolistas que militan en el Sporting han vivido experiencias inolvidables en este campo. Aún quedan unos cuantos supervivientes del ascenso, de la primera permanencia lograda in extremis o del empate de la temporada pasada ante el Real Madrid.
Otros, en cambio, lo pisarán por primera vez en el encuentro ante el Mallorca. Nacho Novo y Gastón Sangoy no han estado nunca en El Molinón. Este verano no se celebró el tradicional trofeo «Villa de Gijón» y las obras impidieron también que se realizase algún entrenamiento en el campo municipal, por lo que estos dos futbolistas nunca han podido visitarlo por dentro. Eguren y Ayoze sí saben lo que es jugar en El Molinón, aunque hasta ahora lo han hecho siempre como visitantes, por lo que han sufrido en sus carnes el calor que desprende el público de El Molinón. Todos ellos estrenarán los vestuarios -durante las dos últimas temporadas, los futbolistas se cambiaban en el exterior del campo, en una caseta de obra- y otras zonas rehabilitadas.
Uno de los que más cómodos se sienten jugando como local es el central francés Gregory. «Tengo muchas ganas de jugar en nuestro estadio. Quiero volver a encontrarme con ese ambiente. Ya les he dicho a los nuevos que es algo completamente diferente», explicó el zaguero parisino. Gregory se suma a los elogios de su compañero hacia la estética del nuevo campo y asegura que «está guapísimo, pero quiero verlo bien por dentro». La idea ahora es que ese entusiasmo se traduzca en buenos resultados: «En nuestra casa vamos a ir a muerte. En El Molinón dejaremos claro que queremos ganar el partido».