Oviedo, Mario D. BRAÑA
A comienzos del siglo XXI, el fútbol asturiano pasó una de sus peores rachas en mucho tiempo, con sus dos grandes clubes en Segunda División y escasos futbolistas en Primera. En el comienzo de una nueva década, el panorama ha cambiado sustancialmente. A la espera de que el Oviedo encuentre el camino de vuelta, el Sporting ha iniciado su tercera temporada consecutiva en Primera División y hasta diecinueve futbolistas asturianos se han hecho un hueco en la Liga de las Estrellas. Uno de ellos, David Villa, es una de las atracciones del campeonato, con su llegada al Barcelona. El Guaje, como otros once de los diecinueve, pasea el sello de «made in Mareo».
El fútbol asturiano vuelve a ofrecer calidad y cantidad. Además de Villa, otros dos jugadores son habituales de la selección española que se acaba de proclamar campeona del mundo, Mata y Cazorla. Y otros tres (Canella, José Ángel y Adrián) suelen ponerse en el escaparate de la sub-21. Luis García, que presenta seis entorchados con la absoluta, es un referente indiscutible en un Espanyol muy renovado. Sergio Fernández, que va por su decimotercera temporada en la élite, también luce galones en Osasuna. Y Rubén Suárez, en su tardío debut en la categoría, seguirá siendo un hombre fundamental para que el Levante deje de ser un equipo ascensor.
También hay asturianos que, a priori, asumen un papel secundario en sus clubes. El guardameta Esteban, por ejemplo, se ha acostumbrado a suplir las esporádicas ausencias del brasileño Diego Alves, dueño y señor de la portería del Almería. Entre las dos temporadas anteriores, el avilesino sólo pudo jugar nueve partidos. El joven Manu está en una situación muy parecida en el Deportivo, aunque la lesión de Aranzubia le ha permitido empezar la Liga como titular.
Otro jugador que lo tiene difícil, por circunstancias muy diferentes, es Paredes. El lateral ovetense puede pagar muy caro el incidente que protagonizó la pasada semana con el técnico José Aurelio Gay durante un entrenamiento. Relegado por los fichajes del croata Babic y del serbio Obradovic, Paredes podría ser incluso apartado de la plantilla en un año importante para él, ya que su contrato finaliza en 2012. Un caso parecido al de Pablo Álvarez, que ha perdido protagonismo en el Deportivo. Los fichajes de Urreta, internacional sub-20 uruguayo, y del asturiano Saúl difícilmente permitirán a Pablo Álvarez repetir sus números de las dos últimas temporadas, con 21 y 28 partidos disputados.
Seis años después de abandonar Mareo, Saúl inicia su tercer intento de asentarse en Primera. No lo consiguió en el Málaga (sólo dos partidos en tres temporadas) ni en el Levante (20 partidos), pero tiene mucho ganado, ya que cuenta con la confianza del entrenador, Miguel Ángel Lotina. Eso es precisamente lo que busca otro trotamundos del fútbol, Adrián Colunga, que ha pasado por cuatro equipos en otras tantas campañas como profesional. En un Getafe sin Soldado ni Uche, Adrián debería de tener los minutos que le discutieron en el Zaragoza.
Este luminoso panorama también tiene alguna sombra, como la pérdida de protagonismo de los jugadores asturianos en el Sporting. Preciado ha incluido a cinco entre los veinticinco dorsales, pero, a diferencia de la pasada temporada, tienen menos peso en el equipo. A estas alturas de la Liga 2009-2010, Canella, Míchel y Luis Morán tenían un hueco en el «once», con José Ángel a la expectativa y Pedro en un segundo plano. Tras lo visto en la pretemporada y en el primer partido, sólo Canella mantiene el estatus. Jorge y Marcos Landeira tienen a varios compañeros por delante en sus posiciones y Luis Morán ha cedido su sitio al fichaje estrella, Nacho Novo, y a otros adaptados a la banda derecha, como Carmelo.