Valliniello, J. I. CASTAÑÓN
El circuito de fondo de Valliniello con su atmósfera decadente, valle encajonado junto a naves industriales abandonadas, podría ser perfecto escenario para el rodaje de películas de espías, de cuando existía la guerra fría y la Alemania del Este producía nadadores y atletas de élite como si fueran tornillos de su engrasada maquinaria mientras la todopoderosa Stasi ejercía de implacable Gran Hermano. ¿Quién no recuerda la película «La vida de los otros»? Allí donde el dopaje llegó a un punto de excelencia, la química era cuestión de estado y donde sostenían que sus deportistas no se movían por dinero, como los occidentales, tiene un punto de paralelismo con la España de 2010.
Los clásicos dicen que los humanos se mueven por tres motivos: dinero, amor y poder. Ayer los atletas asturianos disputaban el cross de Navidad, el más antiguo sobre hierba de nuestro país, con nada menos que 70 años, y en el cross de Venta de Baños, que fue el que le acabó comiendo la tostada por cuestión económica al avilesino, los «Coros y Danzas» clamaban por la inocencia de la local Marta Domínguez, a quien presuntamente le ha pasado lo que le ha pasado por alguna de las razones antedichas y gracias a unas escuchas de la Guardia Civil.
Marta Domínguez resulta que era un galgo, hasta hace días vocablo admirativo en el atletismo y hoy peyorativo. Bastaba preguntar a los dos primeros atletas masculinos en línea de meta (Pablo Alonso y Daniel Bayón) sobre este punto para que sin ningún género de duda y con una sonrisa contestasen: «Somos podencos». Alonso, vencedor ayer y por ello más líder del circuito asturiano de cross, pertenece al mismo grupo de entrenamiento del «galgo» Alberto García, y del madrileño Arturo Casado, campeón de Europa de 1.500 metros. «Pondría la mano en el fuego por Arturo», decía ayer el atleta de la Universidad de Oviedo. Y a buen seguro que las dos por su amigo y compañero Dani Bayón.
Ayer los dos, que tantos entrenamientos y vivencias han compartido con Roberto Nicieza, actual entrenador de Bayón y que lo fue de Alonso, se jugaron a falta de 2 kilómetros una carrera de 9.080 metros que se corrió por parejas o tríos (Alonso-Bayón, Julio César-Carlos Alonso-Llamedo; Dioni-J. B. López o Martín Álvarez-David Hernández). Al final el más fuerte fue Alonso, ahora entrenado por Arturo Martín, gracias a un cambio de ritmo que empezó en una ligera pendiente y que tuvo continuación en la bajada que conducía a la zona arbolada y de ahí a meta.
La carrera femenina, sobre 6.080 metros, fue también cuestión de baile de parejas. Vanessa Suárez, la «cafetera» del Toscaf, se peleó con Samira Mhamdi (Ría Ferrol) hasta que ésta se torció un tobillo a falta de dos vueltas y dejó expedito el camino al triunfo de la atleta que prepara Villanueva, que tomará la salida en la San Silvestre avilesina.
Otra incidencia dio lugar a que la lucha por el segundo puesto se decidiera en favor de la gozoniega María García, que entre la sabia administración de las fuerzas que le quedaban de la carrera de la víspera en Castrillón y una caída de Esther Álvarez (Feve Kayak) consolidó su liderato al frente del circuito asturiano de campo a través con su segundo puesto en una carrera de Navidad con menos participantes que en otras ocasiones debido a la popular de 8 kilómetros disputados el día anterior.
Otra «popular» tomará el relevo del cross de Navidad: el cross de Nochebuena, que organiza el club Estadio Gijón y que se celebrará en Las Mestas a partir de las 11 horas del próximo viernes, día 24.