Oviedo, N. A.
Ni las mentes más optimistas esperaban un cierre de primera vuelta como el que se produjo. Acumular ocho jornadas sin ganar, no haber estrenado el casillero de victorias lejos del Tartiere o haber marcado tan sólo dos goles como visitante no eran precisamente los mejores augurios para el duelo en el Stadium Gal. Tampoco el hecho de que el Real Unión ocupara puesto de liguilla de ascenso parecía ayudar a mostrar una perspectiva más optimista.
Quizás por eso cuando el árbitro señaló el fin del partido en Irún la alegría fue desbordante del lado oviedista. «Ya era hora de que el equipo lograra una victoria», afirma con cierto alivio Xavi Moré; «ha sido uno de nuestros mejores partidos de la temporada. Sacar los tres puntos de Irún puede suponer un soplo de aire fresco en el vestuario».
Moré sabe de lo que habla. La temporada pasada un postrero gol suyo en Valdebebas significó el impulso que el equipo necesitaba para despertar. A la victoria contra el filial blanco en la 14ª jornada le siguieron otros cuatro partidos sin conocer la derrota. El extremo espera un desarrollo de acontecimientos similar: «Esta victoria es una buena forma de acabar el año. Es normal que la gente esperara más de nosotros, ahora sólo hay que disfrutar de las vacaciones y a la vuelta pensar en el Logroñés».
Si para alguien fue especial el partido en Irún es para Aitor Sanz. El madrileño volvió al que fue su campo los dos últimos años y lo hizo con victoria. «Necesitábamos esta victoria. Ahora hay que despejar las ideas e intentar que a la vuelta nuestra suerte mejore», explica.
El pivote, que acaba la primera vuelta en un gran momento de forma, pide un voto de confianza por un equipo que hasta ahora no ha sido capaz de refrendar las buenas sensaciones creadas al configurar la plantilla. «En Irún tuvimos la dosis de suerte que nos había faltado en otras ocasiones. La clave es ser aguerridos en defensa y tener acierto en ataque. Hay que confiar en este equipo porque las posibilidades son muchas», afirma el centrocampista.
La situación del Oviedo, a falta de que se complete la 19ª jornada, deja al equipo cuatro puntos por encima del descenso y a diez del «playoff». El próximo partido será ante el Logroñés, el día nueve.