Gijón, J. I. CASTAÑON
Cuando mataron al famoso bandido siciliano Salvatore Giuliano en los años 50, un periódico italiano de la época tituló tras encontrarse su cuerpo en la calle con casi 200 balas en el cuerpo: Lo único seguro es que está muerto. Lo decían porque no se sabía a ciencia cierta quien lo había abatido, si era bien la Policía o bien un traidor integrante de su banda.
Y ese concepto de seguridad, ya plena certeza de que va a ganar, es el que transmite Marcos Peón cuando corre la carrera de Nochebuena que organiza el Estadio Gijón. Y sus rivales lo saben. Una prueba: El lavianés Alejandro Begega, que fue segundo, saludaba momentos de la salida a los participantes en el cross e interpelado sobre su condición de favorito al triunfo contestó que iba a ganar el de siempre. Y sí, el de siempre era Peón, atleta del Universidad formado en la cantera del Estadio Gijón, y que no falta ni al cross de Nochebuena ni a la San Silvestre de Gijón en la que lleva nada más y nada menos que nueve victorias, casi tantas como el cross de Nochebuena. Y que anteayer sumó una más, tal y como marca la tradición. Peón repitió la táctica de años anteriores: un ritmo que ninguno de sus rivales como el citado Begega o el batallador Iki López pudieron alcanzar . «En está época suelo tener un buen estado de forma» logró decir Marcos al acabar sobre su triunfo y a su victoria se remitió como evidencia de lo que había señalado no era un farol. De nada sirvieron las arremetidas de sus rivales en una XXIII edición, que se disputaba sobre 4.900 metros y no sobre 5.500 metros debido a las lluvia que anegaron el circuito de Las Mestas y en la que los atletas veteranos, una legión, fueron protagonistas con sus buenas actuaciones como también lo fueron jóvenes como Rafael García (Grupo) o Pablo Artime (Estadio). Por su parte la juvenil Beatriz Álvarez (Estadio) decidió romper la carrera femenina de inicio con un ritmo trepidante que la llevo en el primer kilómetro a figurar entre las primeras posiciones absolutas. Su media por kilómetro fue muy considerable (3:20), que la llevó a aventajar en 8 segundos por cada kilómetro a una atleta rápida como Maica Rodríguez (Universidad) y en 11 a una atleta de su ex club el Esnova, como Marta G. Casavieja que completó el podio. Una salida de Beatriz que fue casi tan fulgurante como la que protagonizó con su salida del Esnova Gijón y que la llevó a competir un año como atleta independiente y siempre de la mano de David Méndez, técnico vinculado antes al Esnova y ahora a la Universidad y el Estadio.
La participación de la carrera absoluta fue numerosa (565 corredores) y no menos abundante la de los más pequeños que corren en el cross después de los «grandes». Ahora queda una incógnita por resolver será Peón capaz de lograr su décima victoria en la San Silvestre de Gijón porque visto lo visto en este mundo no hay seguridad. La Fiscalía de Palermo ordenó en noviembre de 2010 investigar con pruebas de ADN si aquel cuerpo hallado en Sicilia era el de Salvatore Giuliano porque a día de hoy no tienen certeza que su cuerpo sea el mismo que el que fue enterrado y sobre el que fue practicada la autopsia. Una incógnita que la puede resolver Daniel Bayón ayer presente como espectador en Las Mestas y que está dispuesto de una vez por todas a acabar con la racha de su compañero del Universidad.