Oviedo, J. I. CASTAÑÓN
El hielo puede llegar a quemar si quien lo utiliza no lo envuelve en un paño. El Palacio de los Deportes de Oviedo, ya bautizado en el atletismo asturiano sin paños calientes como el «Palacio de hielo», tiene la dudosa virtud de quemar a quien acude a esta instalación que comprueba una y otra vez que el frío se ha adueñado del equipamiento transformando en un acto de fe y penitencia la asistencia a un evento deportivo, aunque sea todo un Campeonato de Asturias absoluto de atletismo.
La explicación es fácil. En el remozado Palacio no hay calefacción y quienes más lo padecen, junto a los sufridos asistentes son los propios protagonistas, los atletas y más los de especialidades explosivas que sufren en la instalación lo indecible. Lo cierto es que nuestro atletismo lleva parado en cuanto a marcas de relumbrón hace años. Es de ilusos confiar en que alguna vez alguien superará a Yago Lamela en salto de longitud (8,56 metros) porque hoy por hoy acercarse a 8 metros supone una quimera y los 7 metros es el objetivo de muchos.
El Campeonato deparó 3 mínimas absolutas y todas de chicas: Magnolia Iglesias, en lanzamiento de peso porque su marca por encima de 15 metros (15,04) le da prácticamente el billete para el nacional de Valencia; Marta García, en los 1.500 metros (4:36.47) y María Schlegel en salto de altura (1,75 metros).
La gijonesa Marta García (Esnova) se sumaba al club de las atletas que han conseguido el crono en la prueba reina de mediofondo. Hasta tres atletas ya lo habían logrado (Maica Rodríguez, Beatriz Álvarez y Bea Valiente) y Marta con meridiana claridad fue la cuarta. Claudia Junquera (4:47.11), Patri Cueto (4:47.80) y Marta Frechilla (4:54.82) lograban también crono en sus respectivas categorías. La junior Patri Cueto (2:19.76) y la juvenil Marta Frechilla (2:23.44) repetían gesta al día siguiente en los 800.
Magnolia Iglesias comandó con un lanzamiento de 15,04 metros el peso que sigue siendo la mejor prueba en cuanto a nivel medio del atletismo asturiano, con marcas como 12,79 metros (Nazaret Viesca); 12,26 (Aldara Álvarez) o 12,19 (Gloria García).
La junior María Schlegel lograba una meritoria marca de 1,75 metros en salto de altura. La castrillonense intentó el asalto a un nuevo récord de Asturias poniendo el listón a 1,78 metros, pero no lo logró. Ella y otra buena atleta como la juvenil Cristina Palacios (1,60 metros) fueron de las más perjudicadas por el gélido ambiente.
Javier Alonso, un atleta junior que apunta maneras dominó los saltos de longitud y triple. Bien es cierto que ni Capellán en triple, ni Chanobas o Cuervo en longitud, lesionados, que serían candidatos al triunfo, compitieron, pero el chico logró dos oros (6,75 y 13,79 metros).
Quien no logró marca fue David Testa que realizó en los 400 metros 49.14. «No es preocupante. Queda mes y medio para el campeonato y espero realizar marca en San Sebastián, que es mejor pista», dijo sobre su actuación. Cabe preguntarse: ¿No está agotada su etapa en los 400 metros? ¿Nunca ha pensado en saltar de distancia en estos años no tan exitosos como los precedentes? «Entre hacer un 400 mediocre y un 800 mediocre prefiero 400 metros, y cuando haga un buen 400 será el momento de dar el salto al 800», zanjó el gijonés que fue campeón nacional absoluto de la distancia. Testa venció también en 200 metros no sin apuros ante Mishael García. Ambos firmaron 23.14 en una competición que tuvo que resolverse por foto finish. Tampoco logró marca absoluta el triplista Andrés Capellán que mientras se cura de la lesión que le impide saltar hace su particular puesta a punto para el triple corriendo los 60 metros. Su marca no fue de relumbrón: 7.09. Y es que piden bajar de los 7 segundos en la distancia.
La juvenil Bárbara Camblor estuvo en su línea y no falló a su cita con el oro en los 400 metros (59.51) y en los 200 metros (26.55), con mínimas en su categoría. La pupila de Lito se cobró una víctima ilustre como Maica Rodríguez, que afinaba su estado de forma cara a los 800 metros en los que venció con 2:16.62. Un junior como Gabriel Bernaldo vencía en la misma distancia con una destacada marca (1:57.84) que le mete en la lucha por las medallas en la categoría sub-20.
Un veterano atleta como Ángel Azpeitia (9.01) se imponía en las vallas masculinas, y otro veterano Fran López (8:57.81) en los 3.000 metros. López le cogió gusto a la competición porque corrió también los 1.500 y los 800 metros. Teresa Torre (9.28) se llevaba el oro en 60 vallas con manifiesta superioridad. El oro masculino en salto de altura iba a parar a Víctor Velasco, que superaba los 2 metros (2,02), y el femenino en triple para Joanna Gómez (11,32m) y en salto de longitud a Verónica Álvarez (5,71). En pértiga ganó Carlos Álvarez.