Oviedo, Guillermo BAÑO
Al final se impuso la lógica en un partido entre dos equipos llamados a luchar por objetivos muy diferentes: el Langreo por meterse en la promoción de ascenso y el Pumarín por lograr la permanencia. Si bien era el Pumarín el que llegaba pletórico tras ganar a domicilio (0-3) al Covadonga, mientras que el Langreo llegaba de una dolorosa derrota (0-1) ante el Avilés en el Nuevo Ganzábal.
El partido comenzó igualado, pero según avanzaban los minutos iba cada vez cogiendo tintes más azulgrana. En el minuto 26 una falta botada por Alonso al segundo palo la cabeceaba Carly para Diego Arias, que batía a Javi Riesgo; pero el gol fue anulado por falta considerar el colegiado que existió un falta en ataque.
La réplica la dio Ángel, que a pase de Valito se plantó solo ante Calleja y su remate se estrelló en el poste izquierdo. El Langreo dominaba de forma clara, pero sin traducirse esa superioridad en ocasiones claras de gol, la más peligrosa antes del gol llegó en el minuto 38, en una doble oportunidad de Noel Alonso, que primero saca brillantemente Javi Riesgo y luego un defensa bajo palos. Dos minutos antes del final del primer tiempo, un córner, botado por Alonso, que puso el balón cerrado al primer palo, lo cabeceaba Noel Alonso a la red, ante las protestas de los locales por una posible falta al portero.
En la segunda parte siguieron dominando los langreanos, que consiguieron el 0-2 con un gran remate en plancha de Carly, que cabeceaba un buen centro de Asenjo desde la izquierda. El Pumarín se dejaba dominar y no creaba sensación de poder recortar distancias. Pero eso cambió en el minuto 85 tras una falta en la frontal del área, muy protestada por Daniel Suárez, que acabó expulsado, y que terminó en gol del ex jugador azulgrana, Abilio, que la metió a por el palo de Calleja, que no vio llegar el balón. A partir de ahí el Pumarín se volcó en ataque y pudo empatar en el minuto 95 con una clara ocasión para Valito, que se plantó ante Calleja y su vaselina salió desviada.
Con esta victoria el Langreo conserva su tercera plaza en la clasificación, por detrás de Tuilla y Caudal.