Avilés, Marta BERNARDO
El nuevo Avilés va dando sus frutos, pero el camino no es fácil. Cuando un equipo cambia tanto de una temporada a otra es inevitable que aparezcan las dudas al principio: «Era un proyecto muy ambicioso con gente de mucha calidad, muy buenos jugadores, pero eso no te garantiza nada. Al principio todo ese montaje, todas las expectativas, socios, campo, equipo, siempre tienes las dudas de ver cómo responde», explica el capitán del Avilés, José Manuel Suárez, «Sietes».
El lateral izquierdo del Avilés hace un balance positivo de la primera vuelta de la Liga, pero también cree que el equipo ha ido de menos a más y le queda mucho camino por recorrer. «Después de empezar en Cudillero con un partido malo en el que empatamos, vino el Caudal y perdimos, y entonces piensas que hay que cambiar mucho, hay que mejorar mucho. Luego vinieron los tres partidos que conseguimos ganar y eso nos tranquilizó. Esta claro que el equipo tiene un margen de mejora muy amplio, aun a día de hoy», sentencia Sietes. «El balance general hasta ahora creo que ha sido positivo. La pena es que hayamos tenido algún altibajo en algún partido concreto que no sacamos adelante y que el Caudal no ha fallado. Ha sido una primera vuelta del Caudal espectacular», añade el jugador.
La experiencia hizo que el capitán no se confiase en los primeros encuentros: «Cuando deje la Primera División, me vine al Lealtad y era un equipo para competir con el Oviedo, la mejor plantilla junto con el Oviedo. Al final nos salvamos en la penúltima jornada», recuerda. Su mayor incertidumbre era como aguantaría el equipo la presión de una ilusión creciente en la ciudad y un proyecto tan ambicioso: «La presión siempre es difícil de llevar, pero además había gente joven que no igual no había competido en esas condiciones», explica.
El defensa blanquiazul cree que el cuerpo técnico tiene mucho que ver en que el equipo esté encontrando su camino: «Tenemos un área técnica muy buena para ser Tercera División. Buen entrenador, fisioterapeuta, entrenador de porteros, delegados, buenos en su trabajo», comenta. Y es que acoplar un equipo con una plantilla tan renovada era el principal objetivo del arranque liguero.
Otro aspecto que ha influido mucho en la buena primera vuelta del equipo ha sido el buen ambiente en el vestuario: «Lo que más destacaría es que el vestuario es una piña y confía en el proyecto. Es fácil cuando dispones de más minutos, pero los que juegan menos también están ahí. Son unos fenómenos porque todas las semanas entrenan al máximo, animan en los partidos, no hay un mal gesto ni actitud y es digno de admirar porque he estado en muchos equipos y no es lo habitual», sentencia. Todo está facilitando el trabajo de la plantilla: «Hay otros muchos aspectos externos, por ejemplo llegas y tienes todo lo de la utillería preparado. Tienes todos los medios para entrenar, como si jugases en un equipo profesional», defiende Sietes.
«Que no me toquen el vestuario, que lo dejen como está», sentencia el capitán, que añade: «Tiene ganas, no es un equipo conformista. No nos conformamos con lo hemos hecho, queremos ser primeros, mejorar y llegar a la liguilla lo mejor posible para intentar ascender. Calidad hay para ello».