De Berlín a Pola de Laviana

20.10.2015 | 02:08

María Josefa García Estrada aprendió a jugar al balonmano gracias a las enseñanzas de Purificación Zapico, que había descubierto los secretos del entonces conocido como "handball" durante su estancia en Alemania. Purina Zapico era hija de un militar y diplomático lavianés que fue destinado a la cancillería de Berlín a finales de la década de los años 30 del siglo pasado. Durante su etapa universitaria, Purina Zapico fue alumna de Max Heiser y Karl Shelenz, considerados los padres del balonmano moderno, y del gran maestro Carl Diem, cofundador e impulsor.

Zapico colaboró en la organización de los primeros campeonatos del mundo masculinos de campo y sala, celebrados en Berlín en enero y febrero de 1938, dominados por Alemania. Sólo unas semanas después, Zapico regresa a Pola de Laviana e inicia su labor divulgativa de un deporte desconocido en España. Por eso, se reconoce Asturias, y en concreto Pola de Laviana, como el germen del balonmano nacional.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Buscador de deportes

Enlaces recomendados: Premios Cine