03 de julio de 2016
03.07.2016

Mil héroes en La Fresneda

La primera edición de la Gladiator Race reúne a casi un millar de participantes y corona a Joseph Fernández en 48 minutos

03.07.2016 | 05:38
Instante de la salida de una de las tandas.

"Me siento un héroe", gritaba uno de los participantes de la Gladiator Race celebrada ayer en La Fresneda tras superar uno de los incontables obstáculos que tuvo que sortear para superar un recorrido que en su versión extendida comprendía 11 kilómetros que sirvieron a su vez para coronar a Joseph Fernández como ganador masculino en 48 minutos y a Rosana Rodríguez, en mujeres, en algo más de una hora.

Finalmente los héroes fueron los casi un millar de hombres, mujeres y niños que ayer se concentraron en la amplísima zona verde de la urbanización sierense para participar de una prueba que vivía su primera edición en territorio asturiano, pero traía tras de sí un gran éxito de Galicia, donde miles de participantes ya pudieron comprobar la dureza del reto en diferentes citas celebradas en los dos últimos años.

La prueba fue exquisitamente democrática, pues hubo espacio para todos. A partir de las tres de la tarde, unos 70 niños de diferentes categorías determinadas por edad tomaron parte de un pequeño recorrido en el que pudieron arrastrarse bajo cuerdas, sortear neumáticos y saltar obstáculos, en muchos casos con ayuda de los padres para finalmente ser recompensados con una medalla.

Después llegó el turno de los mayores, que se tomaron el evento como una manera de llevar al límite su entrenamiento habitual y al mismo tiempo pasárselo en grande. No faltaron disfraces como el de Iván Cougil, que no dudó en vestirse de sumo para amenizar la participación de su equipo, el gimnasio Fit Nature de Gijón, que deleitó al respetable con un original calentamiento en el que los integrantes hicieron un enorme túnel humano por el que los atletas aficionados fueron desfilando a rastras. Esto fue sólo un aperitivo para lo que vendría después. La primera prueba de fuego fue cruzar el río sin apenas tener tiempo para entrar en calor. Un reto que se quedó en anécdota poco después cuando a los participantes les tocó arrastrarse entre el fango para evitar unos alambres de espino que a alguno le causaron pequeños estragos. "Qué auténtico asco", clamaba una participante al sumergirse en un agua turbia con un olor digno de las peores cloacas de una gran urbe.

Estos primeros contratiempos fueron rápidamente digeridos por unos participantes que seguidamente se encontraban con rampas que trepar, paredes de madera que saltar y hasta con un gladiador que se encargaba de incordiar con unas mancuernas en algunos tramos asequibles.

Toda una experiencia que no quiso perderse tampoco el futbolista del Avilés Aitor Fernández, que minutos antes de la salida admitía cierta inquietud. "Es la primera vez que participo en algo de este tipo y no sé qué me voy a encontrar", declaró para luego alabar el espíritu de citas como la Gladiator Race. "Es deporte, es sano y además divertido", declaró. Muy satisfecho se mostró también el organizador de la prueba, Serafín Martínez, que calificó de "éxito rotundo" esta primera experiencia en Asturias y dejó abierta la posibilidad a la celebración de futuras ediciones. "El escenario es el idóneo para estas pruebas y nos hemos sentido muy respaldados", aseguró.

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