Washington
El vicepresidente segundo y ministro de Economía español, Pedro Solbes, aseguró ayer que la actuación del presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Manuel Conthe, de presentar una renuncia condicionada a que se le permita comparecer antes en el Congreso le deja «perplejo» y lamentó que a nivel institucional sus acciones puedan dañar la imagen de una institución «que en los últimos años ya ha sufrido mucho».
Solbes, que fue quien propuso a Conthe para el cargo, explicó que en las decisiones adoptadas por Conthe no hay ningún comportamiento anómalo «en términos formales», pero «en términos de confianza del Gobierno, de credibilidad y de valoración -dijo-, es un poco sorprendente esa idea de renuncio pero no renuncio». «Estas cosas nunca son buenas, porque da la sensación de que pueda plantearse como una gran confrontación o problema», aseguró.
Independencia
Para el ministro Solbes, el presidente de la CNMV tiene dos opciones: «Aceptar que la mayoría tiene una decisión diferente a la suya o renunciar». La CNMV «no es el señor Conthe, es un organismo colegiado con siete miembros de los cuales él es el presidente, y todos ellos independientes, con distintos criterios y que toman decisiones sin instrucciones del Gobierno».
El Ministro explicó que «la situación es atípica», dado que Conthe condiciona su renuncia a decisiones «que dependen del Parlamento y no del Gobierno», lo que «genera inestabilidad en la institución».
El líder del PP, Mariano Rajoy, afirmó ayer, a la inversa, que la «resistencia» de Conthe «a lo que hace el Gobierno» es «muy saludable para el sistema económico español», porque este país «no es una república bananera» y «debe preservarse» el prestigio de los organismos reguladores. Rajoy dijo que la operación de Endesa «no tiene nombre», por lo que apostó por una comisión de investigación en la que el Gobierno explique lo que ha hecho.