Madrid
Los mercados financieros comienzan la semana preocupados por el desarrollo de los efectos de la crisis de las hipotecas de alto riesgo («subprime»), que provocó una inyección de liquidez de las autoridades monetarias y a la espera de buenos datos macroeconómicos en Estados Unidos y Europa. Los analistas contemplan el anuncio de una bajada de los tipos de interés estadounidenses, mientras que en Europa la anunciada subida en septiembre es posible que no se produzca.
«A pesar del torrente de datos macroeconómicos en EE UU para la próxima semana, no será suficiente para distraernos de cómo evolucionan las bolsas», indicaron varios analistas, quienes consideraron que puede haber suficientes números para dar la vuelta a los mercados como el IPC o las ventas minoristas en julio en EE UU.
Queda por saber, respecto de la inyección de liquidez por más de 236.000 millones de euros realizada por diferentes autoridades monetarias -principalmente el Banco Central Europeo (BCE) y la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos-, si es suficiente para «estabilizar» la situación, puesto que los mercados mundiales más importantes cerraron con pérdidas el pasado viernes.
Después de que BNP Paribas anunciara que es incapaz de valorar tres de sus fondos que invierten en hipotecas (más de 1.600 millones de euros), los inversores estarán atentos a posibles noticias similares en otras entidades porque la clave, según Renta4, «radica en comprobar si la crisis de crédito va a seguir extendiéndose y afectando a grandes instituciones».
En cuanto a la Bolsa española, según analistas de Banca March, todavía muchos valores están desafiando máximos del año, con buenos resultados empresariales y margen de mejora, aunque ya el selectivo Ibex-35 acumula cinco años de subidas. Los analistas consultados indicaron, asimismo, que, si hace falta, la Reserva Federal podría seguir aportando liquidez a los mercados la próxima semana, si es necesario, al igual que el Banco Central Europeo.
También Merrill Lynch maneja la posibilidad, apuntada por el mercado de futuros, de que la Fed decida un recorte de tipos de interés «de emergencia» desde el 5,25 por ciento actual hasta el 5 por ciento.
Conocer los datos de inflación, según los analistas, puede ayudar a los mercados, al igual que saber si el consumo se está manteniendo en Estados Unidos, donde los inversores, al igual que en Europa, están pendientes de si los efectos de la crisis se trasladan al sector financiero y al sector inmobiliario.
En Europa, se conocerán los datos de la evolución del producto interior bruto del segundo trimestre y la producción industrial de los países miembros de la zona euro, en niveles de actividad económica superiores al 3 por ciento.
Por el momento, el precio del petróleo ha bajado hasta situarse en 70,5 dólares el barril de Brent, lo que, según los analistas consultados, ayuda a buscar una «estabilización» entre tanta volatilidad de los mercados.
Asimismo, tanto en Europa como en EE UU las compañías han obtenido buenos resultados en el primer semestre del año, lo que indica que el punto de resistencia de muchos valores es grande.