Oviedo,
Marián MARTÍNEZ
Arcelor-Mittal aplicará el expediente de regulación de empleo (ERE) en Asturias a partir de septiembre, aunque en agosto contrate a 130 trabajadores eventuales para cubrir la falta de personal por vacaciones, explicó ayer Gonzalo Urquijo, único español en la cúpula de la multinacional siderúrgica. Un leve repunte de la demanda en España y más pronunciado en el resto de Europa permitirá poner en marcha el 1 de septiembre el horno alto B. Pero pese a la mejoría que se prevé para los próximos meses, no es suficiente para arrancar las líneas de galvanizado y pintura, pese a que la empresa anunció que estaba estudiando esta posibilidad.
Arcelor logró sacar adelante un ERE para la totalidad de su plantilla en España, casi 12.000 trabajadores, pero en Asturias sólo lo ha aplicado a personal de estructura y de manera intermitente. Pero no en producción, al llegar a acuerdos con los sindicatos para cambiar turnos y vacaciones, de manera que se consiguió una rotación de personal con la que se evitó la regulación.
«Sabemos que es contradictorio contratar eventuales y aplicar el ERE, pero las contrataciones ahora son necesarias para cubrir las vacaciones», zanjó Urquijo. Los sindicatos se opondrán.
Lakshmi Mittal, presidente, consejero delegado y máximo accionista de Arcelor-Mittal, se mostró ayer optimista con vistas al futuro. En una rueda de prensa telefónica, el magnate aseguró que el segundo trimestre de este año «han sido los tres meses más difíciles para la industria del acero y la economía mundial». Pero a renglón seguido aseguró que «vemos señales positivas que nos hacen pensar en una mejoría sostenible a partir de septiembre». Eso sí, también advirtió que la mejoría será «lenta y progresiva».
La demanda se mantiene fuerte en China y se ven mayores signos de recuperación en los países emergentes. En Estados Unidos también aumenta.
La situación en Europa es más complicada, explicó Mittal. Los planes de ayuda de los gobiernos a la industria del automóvil están animando la producción, al bajar el stock. «Hay unos primeros signos de recuperación, por eso vamos a arrancar varios hornos altos», aseguró el presidente de Arcelor, aunque advirtió que «debemos ser prudentes».
Urquijo hizo hincapié en no echar las campanas al vuelo cuando analizó la situación en España y de Asturias. «El mercado sigue estando difícil, con un consumo bajo y una situación financiera que, si bien ha mejorado, hay sectores fundamentales para nosotros que se han visto muy afectados: construcción, automóvil y electrodomésticos».
El horno alto B se arrancará el 1 de septiembre «día arriba, día abajo», porque «hay más demanda por la caída de inventarios, impulsada por otros países de Europa». Pero advirtió que «si se sostiene y va a mejor, perfecto; si no es así, habrá que tomar de nuevo decisiones». Es decir, si vuelve a caer la demanda, quizá se plantearía parar de nuevo uno de los dos hornos altos de Gijón. De hecho, aún no es tan fuerte como para arrancar las líneas de galvanizado y de pintura paradas, pese a los planes anunciados por la compañía.