Oviedo, M. M.
Cajastur cerró el primer semestre del año con un beneficio de 104,4 millones de euros, el 9,54 por ciento más que hace un año. Estos resultados se explican principalmente por la política de contención del gasto y la actividad puramente financiera, que le ha permitido mantener un crecimiento de los ingresos.
El impacto de la crisis también ha tenido reflejo en las cuentas de la entidad asturiana, que registró un «moderado» aumento de la morosidad, cuya tasa se sitúa en el 2,53 por ciento, por debajo de la media nacional y entre las más bajas del sector, según informó la entidad en un comunicado.
Pese a la crisis, Cajastur reforzó en este primer semestre su solvencia, con unos recursos propios superiores a los 1.700 millones de euros, 200 más que en el mismo período del año anterior. La cifra permite que los recursos propios de primera categoría (core capital) superen el 11 por ciento y que el coeficiente de solvencia llegue hasta el 15 por ciento, dos puntos más en la comparativa interanual.
La caja asturiana destinó 36,2 millones a la dotación de fondos para insolvencias, lo que supuso un aumento del 36 por ciento. El superávit de fondos ascendía a 41,9 millones de euros.
El volumen de negocio creció, en la comparativa interanual, el 47,5 por ciento, hasta los 23.440 millones.
Cajastur concedió en los seis primeros meses del año un total de 14.559 créditos, por un montante global de 1.234 millones.
Liquidez
Cajastur mantiene una holgada liquidez entre las cajas españolas. Al cierre del primer semestre del año disponía de recursos líquidos por valor de 2.400 millones de euros, el 15,9% sobre activos totales.
Créditos
La entidad asturiana tiene concedidos en créditos 11.031 millones de euros, tras el aumento, en la comparativa interanual, del 2,33%. La concesión a actividades empresariales, exceptuando la construcción, creció el 2,73%, mientras que a las familias aumentó el 7,7%.
Recursos
Los recursos captados crecieron el 7%, hasta los 12.409 millones de euros.