Madrid, Agencias
El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, pretende facilitar el empleo a tiempo parcial, pero no flexibilizará el despido ni renunciará al estado del bienestar. «La España democrática del siglo XXI no es un país que vaya a dar un solo paso atrás en cuanto a los derechos que hemos conquistado», declaró Zapatero, para descartar tajantemente la flexibilización del despido. El presidente del Gobierno reconoció, sin embargo, que «tenemos que aumentar el empleo a tiempo parcial».
El Gobierno propondrá que los trabajadores autónomos puedan cotizar el 1 por ciento a la Seguridad Social para cobrar la prestación por cese de actividad, según explicó el ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho. Tras reunirse con representantes de las asociaciones de autónomos, Corbacho señaló que los autónomos tendrán que cotizar un mínimo de doce meses para cobrar dos de paro, mientras que la percepción máxima será de seis meses. Corbacho confía en que la norma entre en vigor a principios de 2010 y que los empleados puedan beneficiarse de ella en 2011.
El ministro precisó que se trata de asemejar la situación de los autónomos con los asalariados «más allá de la crisis económica», porque hasta ahora estos trabajadores habían tenido «siempre» reconocimiento social, pero no desde el punto de vista del derecho. Según ha previsto el Ejecutivo, para sustentar el sistema los autónomos cotizarán mensualmente el 1 por ciento de su base reguladora, unos 900 euros de media, es decir, contribuirán con una media de nueve euros.
El secretario general de CC OO, Ignacio Fernández Toxo, acusó ayer al gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, de «agitar» el diálogo social y alinearse con las demandas de la CEOE para «para evitar que la gente concentre la atención en lo que es el negociado que tiene entre manos». El Banco de España señaló ayer, en su publicación mensual, la necesidad de que el Gobierno lleve a cabo una reforma laboral para salir de la crisis. El sindicalista considera que la institución que supervisa el sistema financiero «ha vuelto a equivocarse» por alinearse con las propuestas de la patronal.