Los títulos de la inmobiliaria Aisa moderaron su desplome en su segundo día de cotización, tras permanecer suspendida durante más de un año, y cayeron en la jornada de ayer un 7,02 por ciento, hasta los 1,0 euros. Aún así, las acciones de la inmobiliaria tuvieron a lo largo de todo el día un «rally» a la baja, después de marcar su precio más alto a la apertura (1,12 euros) y caer hasta un mínimo de 1,02 euros, para cerrar en 1,06 euros. El pasado viernes, en el día de su regreso desde que fuera suspendida en mayo de 2008 por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Aisa se desplomó un 21,92 por ciento, para cerrar en los 1,14 euros por acción.