Madrid
La renta bruta de los hogares se situó en 602.720 millones de euros en 2008. Esto supone un incremento interanual del 4,5 por ciento, casi dos puntos menos que en 2007, cuando creció un 6,2 por ciento, y el menor avance de los cuatro últimos años. El «Informe anual de recaudación tributaria 2008» de la Agencia Tributaria justifica este menor ritmo de crecimiento en el impacto negativo de la evolución del empleo asalariado, que cayó un 0,6 por ciento en 2008 sobre la renta del trabajo y por los fuertes descensos de las ganancias patrimoniales, un 21,7 por ciento menos, y de las rentas empresariales, que bajaron un 8,7 por ciento.