Oviedo, José Luis SALINAS
Las dificultades económicas y los problemas para afrontar los pagos llevaron a 25 empresas y 5 familias asturianas a declararse en quiebra durante el segundo trimestre del año. En lo que va de 2009, según las cifras que divulgó ayer el Instituto Nacional de Estadística (INE), 48 compañías y 15 familias de la región presentaron en los Juzgados una solicitud de concurso de acreedores (antigua suspensión de pagos), motivada por el nuevo escenario económico. En concreto, el número de quiebras en el Principado aumentó en un 172,7 por ciento durante el segundo trimestre del año en comparación con el mismo período del año anterior.
En España el número de quiebras volvió a batir un nuevo récord, al llegar a las 1.727 sociedades afectadas, lo que supone un incremento del 173,7 por ciento con respecto al mismo trimestre del año anterior. De ellas, 315 eran familias y el resto (1.412) empresas. A pesar del fuerte incremento interanual del conjunto de deudores concursados, la evolución respecto al anterior trimestre se ha moderado. Si durante el tercer trimestre del año se contabilizaron 1.727 concursos de acreedores, durante el primero fueron 1.558.
En Asturias la mayoría de las empresas que se declararon en quiebra durante el segundo trimestre del año fue con actividades relacionadas con la construcción (10), uno de los sectores que más están sufriendo los efectos de la recesión económica en España. El comercio fue otra de las actividades que sumaron más concursos de acreedores en la región (6) debido a la fuerte desaceleración que está sufriendo el consumo. Sin embargo, en la industria, uno de los pilares económicos de la región, tan sólo una compañía solicitó la suspensión de pagos.
En el conjunto del país, una de cada tres empresas en quiebra es una constructora o promotora inmobiliaria. La crisis del ladrillo sigue sin dar un respiro al sector y, en total, 453, un 32,1 por ciento de las sociedades concursadas en el segundo trimestre, estuvieron relacionadas con el sector de la construcción. Cataluña, Madrid y la Comunidad Valenciana concentraron el 53,5 por ciento de los deudores concursados durante el segundo trimestre. Mientras que La Rioja, Extremadura y la comunidad foral de Navarra fueron las regiones con menor número de empresas y familias en quiebra.