La Coruña / Oviedo,
Agencias / M. M.
El socialista Francisco Vázquez, embajador de España en el Vaticano y ex alcalde de La Coruña, rechazó ayer que las cajas de ahorros gallegas puedan ser absorbidas por otra entidad. Es más, abogó por una fusión con otras cajas, como Cajastur, pero en las que las entidades gallegas tengan primacía. Una posibilidad que desde Asturias ni se contempla. Por su parte, el presidente de Caixa Galicia, Mauro Varela, negó haber mantenido contactos o negociaciones con otras cajas para negociar una posible fusión.
Francisco Vázquez afirmo ayer, durante la inauguración de una exposición del artista Paco del Pino, que «no tiene sentido que las cajas gallegas sean absorbidas». Una postura que coincide con la que defienden el PP, el PSOE de Galicia y el BNG, y en la que inciden de manera reiterada desde que se conoció que Caja Madrid se plantea una fusión con Caixa Galicia y la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM).
Los socialistas gallegos apuestan por un gran pacto en la Xunta que permita «blindar» a las entidades gallegas, y el Bloque Nacionalista Gallego apuesta por una fusión entre Caixa Galicia y Caixanova, cuyo presidente, Julio Fernández Gayoso, ya se ha mostrado en contra.
Esta fusión intrarregional tampoco es del agrado del ex alcalde de La Coruña. Ayer mismo incidió en que cualquier tipo de fusión entre las cajas gallegas acarrearía un coste social «muy elevado», ya que supondría el cierre de sucursales que ambas entidades financieras tienen en las cuatro provincias de la comunidad autónoma.
Así que la solución pasaría por una boda entre una de las entidades gallegas con una de otra comunidad autónoma, como Asturias o Castilla-La Mancha, apuntó Francisco Vázquez antes de apuntar que este proceso debería hacerse «desde una situación de preeminencia» por parte de las entidades gallegas.
Esta posibilidad no parece viable en el caso de que se pretenda a Cajastur como novia. La entidad financiera insiste en que no está realizando movimientos ni mantiene conversaciones con otras entidades, aunque «estamos atentos al mercado». Pero lo que sí está claro es que, por su buena posición en todos los parámetros, no va a realizar ningún movimiento que suponga no liderar un proceso de fusión o de alianzas y mucho menos si eso supone perder la asturianía de la entidad. Algo en lo que también han insistido el Principado y todos los partidos políticos asturianos.