Oviedo / Gijón
La dirección de Arcelor-Mittal en Asturias sólo asegura que mantendrá el actual aumento de la producción hasta octubre, mes hasta el cual se están cerrando los pedidos. «No tenemos visibilidad más allá», afirmó un portavoz de la compañía, que insistió en el mensaje lanzado por Gonzalo Urquijo, único español en la cúpula de la multinacional siderúrgica: «No se ven síntomas claros de recuperación en el mercado, más allá de la cuestión técnica que supone la reducción del stock que hay que reponer».
En esta tesitura se recuperarán, la semana que viene, las negociaciones con los sindicatos sobre la incorporación de 300 trabajadores de las empresas auxiliares a la plantilla de la multinacional siderúrgica. UGT ya aceptó el preacuerdo alcanzado con la dirección de la empresa, mientras que CC OO lo rechazó porque la compañía se niega a integrar a los mayores de 50 años. USO no se ha definido.
El secretario general de Comisiones de Asturias, Antonio Pino, replicó ayer a su homólogo en UGT, Justo Rodríguez Braga, quien apeló «a la responsabilidad» de los dos sindicatos que no votaron a favor del acuerdo. «No entiendo que Justo Rodríguez Braga llame a la responsabilidad a CC OO y a USO en vez de a la dirección de la empresa, que está incumpliendo acuerdos suscritos con los sindicatos», afirmó Pino.
La situación se ha vuelto más compleja tras conocerse que la cúpula de la multinacional ha dado orden de tener preparado uno de los hornos parados en Marsella por si una posible huelga de las empresas auxiliares afecta a la producción en Asturias una vez que se arranque, en septiembre, el horno alto.