La deuda de las entidades españolas con el Banco Central Europeo (BCE) volvió a crecer en julio hasta los 73.283 millones de euros, un 48,3% más que hace un año y la cifra más alta del año, según datos del Banco de España. Este importe es el saldo vivo que las entidades residentes en España aún tienen pendiente de devolver al BCE como consecuencia de la financiación que el instituto emisor les ha concedido. La caída de los tipos ha reducido la capacidad de captación de pasivo de los ahorradores, aumentando la petición de liquidez. El importe que las entidades españolas aún tienen pendiente de liquidar con el BCE representa sólo el 12,13% del conjunto del Eurosistema, que se elevó en julio hasta los 603.864 millones, un 31,8% más respecto a julio de 2008.