Madrid / Oviedo,
Agencias / M. M.
Oviedo, J. L. S. / M. M.
La economía española acumula ya doce meses en números rojos y se aleja de la recuperación de Alemania y Francia, que crecieron un 0,3% durante el segundo trimestre del año. El producto interior bruto (PIB) de España descendió en el segundo trimestre del año un 4,1% respecto del período abril-junio de 2008. Es el peor registro de Contabilidad Nacional desde 1959. Sin embargo, la caída se ha contenido en el segundo trimestre del año respecto del primero, con un descenso intertrimestral del 1 por ciento. Aun así, los resultados hechos públicos por el Instituto Nacional de Estadística (INE) superan en una décima las previsiones del Banco de España.
La moderación en el retroceso de la economía española ha llevado a la ministra del ramo, Elena Salgado, a ser «razonablemente» optimista, porque las cifras coinciden «completamente» con las previsiones del Gobierno. Eso sí, admitió que España tardará más en salir de la recesión que Alemania y Francia, cuya economía, explicó la titular de Economía y Hacienda, también se contrajo antes. La patronal CEOE fue contundente: las cifras demuestran que son «necesarias y urgentes» las propuestas que defiende.
España se encuentra en un espacio intermedio en el conjunto de la UE. La adelantan las «locomotoras» de la economía europea, Alemania y Francia, aunque hay otros países que también han conseguido mejorar sus resultados en el segundo trimestre del año, como Portugal y Grecia (0,3% cada uno). Y los hay en una situación similar. Reino Unido, con una crisis inmobiliaria similar a la española, registró en el segundo trimestre del año una caída del 0,8% en su PIB. También están en parámetros negativos otros países como Bélgica (-0,4%), Holanda (-0,9%) y Austria (-0,4%). Al final de la cola están los países del Este, con caídas en el segundo trimestre del año respecto del primero como la de Lituania (-12,3%), Estonia (-3,7) y Hungría (-2,1%).
La comparativa hace que el Ministerio de Economía piense en positivo. Como la economía española cayó un 4,1% en tasa interanual durante el segundo trimestre, la registrada en la zona euro bajó el 4,6%, y en la Europa de los 27 descendió hasta el 4,8%, la conclusión es evidente para el departamento de Elena Salgado: «En términos interanuales, España acredita unos datos económicos más positivos que la mayoría de las grandes economías europeas, a excepción de Francia», subrayó en un comunicado.
Como los resultados publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE) están en «línea» con las previsiones macroeconómicas aprobadas por el Gobierno el pasado mes de junio, el Ejecutivo mantiene la estimación de una caída del PIB del 3,6% para este año.
El Ministerio de Economía destacó también que los primeros síntomas de recuperación, en forma de crecimientos intertrimestrales positivos detectados en Francia y Alemania, constituyen una «excelente noticia» para la economía española, ya que podrían afectar «favorablemente» a las exportaciones, así como al sector turístico doméstico.
Los datos macroeconómicos fueron interpretados, sin embargo, de manera contraria en los parqués. Así, la Bolsa española viró a los números rojos y retrocedió de los ansiados 11.000 puntos conseguidos el pasado jueves hasta los 10.900, con una caída del 1,31%. Este descenso hizo que la Bolsa cerrase la semana con un retroceso del 0,42%, y rompe una racha de cuatro semanas consecutivas de subidas.
Los números rojos se contagiaron a todas las bolsas del continente. Y es que ayer se conocieron, además, otros datos de la macroeconomía mundial que llevaron a los inversores a plegar velas porque, si bien en términos generales se detecta una leve mejoría, la crisis continúa. Las cifras negativas fueron de inflación: la de la zona euro marcó en julio un nuevo mínimo al acumular una bajada del 0,7% en doce meses, y la estadounidense, que bajó un 2,1% desde julio de 2008, se convirtió en la mayor caída interanual desde 1950. Además, la producción industrial en Estados Unidos se redujo el 13,1% desde julio de 2008. Por si fuera poco, también ayer se dio a conocer el índice preliminar de confianza del consumidor de Estados Unidos de la Universidad de Michigan, que pone de manifiesto un deterioro en agosto respecto a julio. Con todos estos datos, el parqué de Fráncfort registró un retroceso del 1,7%, superior a los de Londres (-0,9%) y de París (-0,8 por ciento).
¿Qué han hecho Alemania y Francia para salir de la recesión mientras España sigue encallada? Los expertos coinciden en que los factores fundamentales son su mercado laboral, distinto del español, y la apuesta por la industria frente a otros sectores, como la construcción. En todo caso, las previsiones apuntan que no habrá recuperación hasta 2011.
Alberto González, secretario general de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE), señaló: «Por mucho que el crecimiento del PIB se haya ralentizado, nos sigue preocupando mucho la caída del 4,1 por ciento registrada en la comparativa interanual». El secretario general de la patronal apuntó que uno de los factores que han repercutido en la recuperación económica de Francia y Alemania ha sido la apuesta que han realizado estos gobiernos por su tejido empresarial, lo que ha llevado consigo que se consiga generar empleo. «No soy optimista sobre la recuperación de la economía española ya que son muchos los indicadores que no invitan al optimismo», señaló González, que abogó por un mayor impulso a la industria y medidas para facilitar la contratación.
Florentino Felgueroso, investigador de la Federación de Estudios de Economía Aplicada y profesor de la Universidad de Oviedo, aseguró que la clave para que Francia y Alemania hayan dejado atrás la recesión económica ha sido un incremento de la demanda interna que, según el economista, aún se ve lejos en España, debido a la alta tasa de paro que soporta el país. Para Felgueroso, es muy importante abordar la reforma del mercado laboral, que ayude a frenar la sangría del desempleo lo que provocaría incrementar el consumo y que el país volviera al crecimiento. «Sin una reforma del mercado de trabajo, España saldrá desincronizada de la recesión», señaló.
Miguel de la Fuente, decano del Colegio de Economistas, coincidió en el análisis y añadió que España no sale de la crisis por la «tremenda atonía de la demanda interna» y la falta de «estabilidad» en el sistema financiera global. Pero, sobre todo, De la Fuente apostó por abordar la reforma laboral, impulsar la industria y modificar el sistema fiscal.