El conglomerado industrial germano Thyssenkrupp, con planta en Baíña (Mieres), registró pérdidas por importe de 800 millones de euros en los nueve primeros meses del ejercicio fiscal 2008 y 2009, frente al beneficio de 1.473 millones del mismo período del ejercicio anterior. El grupo alemán, que encadena ya tres trimestres consecutivos en «números rojos», experimentó un descenso del 22,6 por ciento en sus ventas. De hecho, en el tercer trimestre de su ejercicio fiscal, Thyssenkrupp registró pérdidas netas de 639 millones de euros, frente al beneficio de 573 millones de 2008.