Oviedo, Marián MARTÍNEZ
Los empresarios asturianos no ven «brotes verdes». Al contrario, coinciden en que el otoño será «muy difícil» y temen que la lista del paro se incremente, afectando ya a personal fijo de las empresas. La salida de la recesión de Alemania y Francia no es suficiente para animarles, pese a que muchas empresas, sobre todo del sector del metal, se beneficiarán de las mejoría de estas economías. «Cuando se pongan en marcha proyectos que ahora están paralizados, habrán pasado seis meses», coinciden en asegurar los industriales consultados.
La industria moderó en junio el descenso de pedidos y de facturación, que aun así fueron del 22,2% y del 20,8%, respectivamente, según los datos hechos públicos ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Esta noticia positiva se suma a la de Japón, la segunda economía del mundo, que ha salido de la recesión.
Los empresarios asturianos afirman que «difícilmente la situación puede ir a mucho peor», aunque casi todos coinciden en que los próximos meses van a ser «complicados». Algunos quieren ver señales positivas en Arcelor-Mittal, una vez que arranque el horno alto B el próximo mes de septiembre. Entienden que su puesta en marcha traerá la contratación de obra para otros talleres de la región.
«El movimiento real empezará cuando arranquen las obras de la regasificadora de El Musel y la construcción de la central de ciclo combinado, y la línea de alta tensión Soto-Penagos y todas las obras pendientes. Lo mismo que ocurre con los contratos firmados con empresas que no los han cancelado, pero sí pospuesto. Que la economía internacional se mueva es bueno, pero aquí se empezará a notar por lo menos dentro de seis meses», explicó un empresario del metal que pidió anonimato. Pero sus previsiones son compartidas por otros. «El otoño va a ser muy difícil. Los repuntes que se ven son sólo coyunturales y van a depender en gran medida con lo que ocurra con los bancos. Si no se reactivan los contratos paralizados, habrá más paro», asegura otro empresario del ramo.
El sector de la hostelería y los servicios en general también prevén dificultades. «El verano no va tan mal como se preveía, pero cuando llegue septiembre y, sobre todo, octubre habrá más paro», afirmó el dueño de varios locales en Oviedo.