Madrid, Agencias
La Bolsa española sufrió ayer la mayor caída en tres meses al retroceder el 2,78%, lo que le devolvió a la cota de los 10.500 puntos. Los inversores optaron por la toma de beneficios después de que el Ibex 35 alcanzara el pasado jueves el máximo nivel de todo el año, al reconquistar los 11.000 puntos. Cayeron todos los grandes valores, mientras las inmobiliarias siguen su particular «rally» alcista, que los analistas no logran explicar si no es por la especulación. Todos los parqués europeos y Wall Street se tiñeron también de rojo, en una «lógica» corrección, según los expertos.
La recogida de beneficios se impuso pese a los buenos datos macroeconómicos conocidos, como la recuperación de la economía japonesa, que volvió a registrar crecimientos tras cinco trimestres consecutivos de descensos, o la balanza comercial europea, que resultó mejor de lo esperado.
El mayor descenso fue para OHL, seguido de Sacyr Vallehermoso, Banco Popular y Técnicas Reunidas. En el sector bancario bajaron el BBVA, Sabadell, y Santander. Otros pesos pesados experimentaron importantes recortes, como Endesa, Telefónica y Repsol.
Por contra, las acciones de la inmobiliaria Reyal Urbis se dispararon el 67,38%, seguida de Afirma, Colonial, Metrovacesa y Urbas.
Los valores asturianos también sufrieron la corrección de los mercados. General de Alquiler de Maquinaria (Gam) perdió el 3,01%, y cerró en 8,05 euros la acción. Duro Felguera retrocedió el 5,43%, para cerrar en 6,970 euros el título. También ayer, Residencial Vegasol comunicó oficialmente al regulador que ha reducido un 3,79% su participación en la ingeniería asturiana, hasta el 16,14%, aunque sigue siendo el segundo mayor accionista.