Madrid, E. P.
El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Celestino Corbacho, acusó ayer a bancos y cajas de ahorros de provocar la crisis del sector inmobiliario y de la construcción a través de la desmesurada concesión tanto de créditos a los promotores como de hipotecas. En su opinión, ha sido «la avaricia» financiera «el origen indiscutible» de la situación económica que vive el país.
«Ya que desde el sector financiero se dan tantos consejos al sector laboral, voy a recordarle una cosa: que es el culpable de la situación del ladrillo. La inflación del sector inmobiliario, quien la amparó, quien la promovió, fue el sector financiero», dijo Corbacho en un entrevista concedida a «Europa Press». El ministro de Trabajo argumentó que no se habría construido tanto en España si las hipotecas no se hubiesen dado «al 120 por ciento del valor» de tasación del inmueble y si no se hubiesen dado créditos para la adquisición de solares «con tanta facilidad».
La situación económica ahora sería diferente si no se hubiese facilitado tanto la financiación en sectores «de corto plazo y altos beneficios, en lugar de en sectores estratégicos de más largo recorrido», estimó Corbacho. «Y a mí me gustaría que algún responsable del sector financiero saliera algún día y dijera: ganamos mucho dinero en aquella época, pero probablemente nos equivocamos», dijo el Ministro, para quien es necesario pensar que en el futuro la economía disponible del sector financiero «no debe volver al ladrillo, más allá del espacio que el ladrillo tiene que ocupar, que no es poco». Según sus cálculos del responsable de Trabajo, España tiene un mercado potencial de demanda de unas 400.000 viviendas.