Barcelona
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, aseguró ayer en Barcelona que la UE será flexible con el tope del 3% de déficit público que se permite a los estados miembros. «Hay claramente disposiciones excepcionales para situaciones excepcionales» como es la crisis económica, dijo Barroso, y auguró que tanto España como la UE en su conjunto empezarán a superar la recesión económica en 2010.
Al preguntársele sobre la necesidad en España de proceder a una reforma laboral, como defiende la patronal y a la que se oponen el Gobierno y los sindicatos mayoritarios, declinó comentar esta eventual reforma.
Defendió que los estados prosigan con sus «planes de apoyo a la demanda» y añadió: «No es el momento para retirar los estímulos fiscales». Abogó por que cada uno de los 27 estados de la UE siga con sus políticas de apoyo a los agentes económicos, mientras que el Banco Central Europeo (BCE) trata de «dar coherencia» a este esfuerzo.