Madrid, Europa Press
La inmobiliaria Nozar afronta la última semana del plazo con que cuenta para alcanzar un acuerdo con sus acreedores y sus bancos financiadores y evitar de esta forma un proceso concursal. La inmobiliaria de la familia asturmexicana Nozaleda agota el próximo viernes, día 11, el plazo que se dio para alcanzar un acuerdo con sus acreedores sobre el pago de los importes que les adeuda.
La compañía, que soporta una deuda total de unos 700 millones, negocia además, paralelamente, con sus bancos la refinanciación de este pasivo.
No obstante, la clave de la empresa para evitar el concurso, o afrontar un proceso concursal lo más breve posible, está en conseguir un acuerdo con los acreedores que además logre el respaldo, por lo menos, del 20% de los mismos.
La última propuesta formulada por Nozar consiste en realizar una quita de hasta el 50% en los importes que adeuda y abonar el resto en un plazo de tiempo relativamente corto, según indicaron fuentes jurídicas. Medios próximos a la compañía manifestaron su optimismo por la marcha de las negociaciones.
Nozar está inmersa en este proceso tras la reciente reforma realizada en la ley Concursal. La empresa fue una de las primeras que se acogieron a una de las principales novedades de esta modificación legal, la que favorece la refinanciación de las empresas mediante la negociación de un calendario de pagos de deuda con sus acreedores sin necesidad de declararse en concurso. La nueva legislación establece un período de tiempo (habitualmente, tres meses) para negociar este convenio de pagos que, para que sea admitido por el juez, deberá lograr la adhesión de un mínimo del 20% de los acreedores.