Madrid / Oviedo, Efe
El Ministerio de Economía y Hacienda pretende suprimir totalmente la deducción de 400 euros en el IRPF que desde el año pasado beneficia a 16 millones de españoles (de los que 383.000 son asturianos). El departamento de Elena Salgado es partidario de anular esa ventaja fiscal, lo que reportará a las arcas públicas un ahorro superior a los 4.000 millones de euros anuales sin necesidad de subir impuestos. A ello se sumará la subida de la retención fiscal de las rentas de capital del 18% actual al 20%.
El proyecto de Economía y Hacienda fue respaldado por el ministro de Fomento y vicesecretario general del PSOE, José Blanco, quien justificó la supresión de esa devolución parcial del IRPF. Blanco señaló que se puede suprimir la deducción de 400 euros, ya que la creó el Gobierno para ayudar a los ciudadanos en un momento de «hipotecas caras y precios imposibles», lo que ahora ya no ocurre, por la bajada de los tipos de interés y la caída de la inflación.
La deducción de los 400 euros se adoptó en abril de 2008, después de que la oposición reclamara al Gobierno de Rodríguez Zapatero que tomara medidas contra la crisis a semejanza de la devolución parcial del impuesto sobre la renta que acababa de hacer George Bush en EE UU. Ayer, Blanco acusó al líder del PP, Mariano Rajoy, de tener «principios de quita y pon», dado que, desde que esa medida se adoptó en España, pidió que se eliminara esta exención (que supone una rebaja de impuestos) mientras que ahora defiende, a la inversa, que se baje la fiscalidad.
Blanco sostuvo en TVE que la presión fiscal en España fue el año pasado del 32,8%, inferior, por tanto, a la existente en 2004 (33,9%), cuando aún gobernaba el PP, y afirmó que, aun cuando ahora el Gobierno está estudiando subir de forma temporal y moderada algunos impuestos, la carga fiscal resultante seguirá siendo inferior a la que había durante el mandato de Aznar.
El número dos del PSOE reiteró que no se subirán los impuestos que afectan a las rentas del trabajo, para que las clases trabajadoras y desempleados «no paguen la crisis», y sostuvo que el Gobierno, además de las pensiones mínimas, también subirá el salario mínimo interprofesional . «Al PP le gustaría que no subiéramos las pensiones», criticó Blanco, quien acusó al PP de no explicar en qué consiste la reforma laboral que propugna este partido.
El director general de la Fundación de Cajas de Ahorro (Funcas), Victorio Valle, consideró ayer que es necesario subir los impuestos y reducir el gasto público.
El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, admitió que, si la población activa (personas en edad y disposición de trabajar) aumenta al mismo ritmo que en los últimos años, la tasa de paro podría llegar al 20%. El PP le replicó que esa tasa se «superará clarísimamente».