Oviedo, M. MARTÍNEZ
La patronal asturiana FADE y los sindicatos UGT y CC OO coincidieron ayer en considerar ineficaces las ayudas públicas a la contratación. La patronal asegura que «los empresarios no son meros cazasubvenciones» y las organizaciones sindicales reclaman que ese dinero se destine a otras prioridades que generen puestos de trabajo y que se mantengan sólo ayudas dirigidas a colectivos muy específicos.
El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, desveló el pasado martes que el Gobierno se propone «revisar» los multimillonarios incentivos que existen para los empresarios españoles, con el fin de favorecer la contratación de colectivos desfavorecidos y el empleo indefinido. La Administración central destina 2.800 millones de euros anuales a este fin. Subvenciones que son compatibles con las que tienen operativas las comunidades autónomas, en el caso de Asturias a través del pacto de concertación.
El Gobierno regional asturiano aprobó el pasado mes de febrero, de acuerdo con los agentes sociales, reforzar las medidas anticrisis con 19,2 millones para subvencionar los contratos indefinidos, de relevo y formativos de los menores de 30 años que se formalicen entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2009, así como la contratación de aquellos colectivos con dificultades de inserción laboral. En este grupo se enmarcan las mujeres, los mayores de 45 años y los parados de larga duración.
El presidente de FADE, Severino García Vigón, se mostró cauteloso ante el anuncio del Gobierno y aseveró que «habrá que esperar a conocer el alcance de las medidas que apunta el Ministro». Pero añadió que, «en cualquier caso, lo que habría que preguntarle es por qué estas ayudas a la contratación no han funcionado. ¿Será porque faltan otras decisiones de mayor calado?», preguntó de manera retórica el también vicepresidente de la patronal nacional CEOE reclamando, una vez más, una reforma laboral.
García Vigón aprovechó para defender la imagen de los empresarios. «Lo que queda claro es que, frente a lo que algunos dicen, no contratan porque haya ayudas, no son unos meros cazasubvenciones que se muevan únicamente por las mismas. Es más, a lo que aspiramos es a conseguir establecer un marco que facilite la creación de empleo estable sin necesidad de estos mecanismos».
El secretario de Organización de UGT, Pedro García, aseguró que desde este sindicato «ya hace tiempo que planteamos que este tipo de políticas no funcionan, porque esas ayudas a la contratación no se usan, y sólo facilitan reducir costes a los empresarios, que se pueden beneficiar de otras ayudas que existen». García aseguró que UGT va a reclamar «que los recursos que hay que buscar son otras fórmulas para que ese dinero sea mejor aprovechado, y más en época de crisis».
Miguel Iglesias Ballina, secretario de Empleo de CC OO, afirmó que en España se han gastado en las ayudas a la contratación 23.776 millones entre 1998 y 2008. En Asturias, Iglesias Ballina insistió en que este sindicato fue «muy reticente» a reforzar estas ayudas el pasado mes de febrero. «No se utilizan para el fin para el que se crearon. Desde CC OO planteamos destinar este dinero a reforzar los nuevos planes extraordinarios de empleo en los ayuntamientos y establecer prioridades en el pacto de concertación y reorientar los contenidos».