París, E. P.
Madrid, Efe
El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, ha anunciado un nuevo impuesto que obligará a pagar, a partir de 2010, 17 euros por cada tonelada de dióxido de carbono que se emita por el uso de petróleo, gas y carbón, si bien añadió que se compensará a las familias francesas con una reducción en el impuesto sobre la renta o con un «cheque verde». El impuesto sobre el carbono se creará en 2010 y se aplicará sobre el petróleo, el gas y el carbón, precisó Sarkozy. La electricidad queda excluida porque, gracias al parque nuclear, las emisiones son bajas.
El secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), José Ángel Gurría, aseguró que ningún país podrá recuperarse «sólo con más impuestos». Las medidas deben ser «un poco más de ingresos, un poco menos de gastos y un poco más de deuda», piensa Gurría, quien cree que España tiene que hacer un esfuerzo mayor y «remar un poco más fuerte» para salir de la crisis, pues tardará «un poco más en recuperarse» que los países de su entorno, «uno o dos años más».