San Sebastián, E. P.
El presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Julio Segura, anunció ayer en San Sebastián que el organismo regulador ultima una propuesta que remitirá al Ministerio de Economía y Hacienda con el objeto de aumentar la transparencia de las retribuciones de los consejeros. El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, por su parte, abogó por «reestructurar» y «reducir costes» en el sector bancario español, con medidas, que pueden consistir, por ejemplo, en prescindir de algunos cargos directivos.
Segura y Fernández Ordóñez participaron en los cursos de verano de la Universidad del País Vasco y la Federación de Cajas de Ahorros Vasco-Navarras. El presidente de la CNMV aseguró que es necesario aumentar el grado de transparencia de las retribuciones de los consejeros, además de otras mejoras relacionadas con los sistemas retributivos y el seguimiento de «los posibles riesgos asociados», desde el punto de vista de los bancos centrales y los supervisores prudenciales.
Francia, Alemania y Reino Unido también impulsan, en el marco del G-20, una política de control sobre las remuneraciones y los «bonus» de los altos ejecutivos de los bancos.
Segura afirmó que las recomendaciones en materia de transparencia informativa que la Comisión Europea hizo el pasado abril no están actualmente incluidas en la normativa española ni en el código unificado de buen gobierno y que se incluirán en la propuesta que está en elaboración.
El gobernador del Banco de España, abogó, por su parte, por «redimensionar» y «racionalizar» el sector bancario español con el objeto de que las entidades vuelvan a lograr resultados como los del pasado, si bien ha eludido precisar una forma concreta para hacerlo.
Fernández Ordóñez aseguró: «Mi obligación es señalar que el escenario obliga a reducir costes y reestructurarse». Y añadió: «Una de las vías razonables» puede ser que cuando uno tiene «siete directores de "no sé qué"» pase a tener uno porque «el negocio es un poco menor». Defendió el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), que obliga a las entidades con dificultades a resolver sus problemas y evitar la intervención del Banco de España.