Oviedo, M. M.
«El plan ha sido un éxito, pero la gestión ha sido nefasta». Con esta rotundidad se expresó ayer el presidente de Aspa, Manuel García Arenas, tras confirmar el fin de la ayuda regional para la adquisición de coches nuevos. La entrada en vigor del Plan 2000E ha permitido que los concesionarios asturianos vendieran en tres meses 4.400 coches.
El Plan 2000E suponía en Asturias una subvención de 1.000 euros de los fabricantes, 500 del Gobierno central y otros 500 del Principado. En total, una rebaja adicional de 2.000 euros, añadida a los descuentos de cada concesionario.