El consejero de Industria y Empleo, Graciano Torre, ha dicho hoy que se encuentra "desagradablemente sorprendido" ante la información referida a la supresión de ayuda a la compra de coches al acabarse el dinero, una medida que según ha dicho ha tenido un efecto "real y positivo".
"Desde el principio de la convocatoria se sabe que era algo temporal para reactivar el consumo que se ha logrado, y se ha logrado con creces, en la medida en que las ventas de coches en Asturias están siendo muy por encima de lo que era habitual y muy por encima de lo que son en otras comunidades autónomas", ha abundado el responsable político en relación al Plan 2000E.
Torre ha negado "rotundamente" dos cuestiones que ha centrado en que la convocatoria determinaba "perfectamente" cual era el proceso, el procedimiento y los límites de las ayudas.
"Lo sabía la Asociación (del Automóvil del Principado de Asturias, Aspa) porque se les comunicó personalmente. Era una ayuda temporal, al igual que la del Estado, y tenía dos límites: el 30 de junio del año que viene y la duración del dinero. No puede haber, por lo tanto, ningún tipo de sorpresa", ha precisado.
En segundo lugar, ha subrayado "se conocía perfectamente que en el momento en que se alcanzase el 80 por ciento del total del dinero, iban a recibir por parte de FITSA una comunicación distribuyendo el restante al objeto de que no se produjesen "decalages" que tuviesen luego procedimientos difíciles para conceder la ayuda".
Ha puntualizado: "A comienzos de septiembre el representante de la asociación se puso en contacto con la Consejería para comunicarle que, efectivamente, se habían producido ventas muy superiores a las que ellos esperaban, es decir, había habido, casi me atrevo a calificarlo de boom de venta de coches, se estaba acabando el dinero y, por lo tanto, a solicitarnos si podíamos poner en marcha algún tipo de medida nueva".
"Tengo que negar categóricamente que se vaya a quedar sin ningún tipo de ayudas la venta de coches porque a partir de esa comunicación nosotros comprobamos con FITSA cuál era la situación y, efectivamente, en la última que nos envía FITSA quedaban por gastar 600.000 euros".
Torre ha indicado que la Consejería ha optado por "mirar el presupuesto y tratar de hacer algunos reajustes internos con el objeto de conseguir una nueva partida para que, una vez que se cierre definitivamente la actual convocatoria, establecer una nueva", que podría ir destinada a coches nuevos. EFE