Oviedo, Marián MARTÍNEZ
El Gobierno regional busca dinero para ampliar la ayuda de 500 euros comprometida con el Ejecutivo central en el Plan 2000E para impulsar la compra de coches. El consejero de Industria, Graciano Torre, anunció esta nueva convocatoria, aun sin presupuesto, tras conocerse que ya se han agotado los 2.200.000 euros previstos en la primera, como publicó ayer en exclusiva LA NUEVA ESPAÑA. Torre negó que a los concesionarios les sorprendiera el fin de las ayudas, porque ya a principios de agosto habían advertido de la necesidad de buscar otra fórmula para mantenerlas. El Consejero aseguró también que desconocía que FITSA, encargada de gestionar esas bonificaciones, aún no haya pagado a los concesionarios. «Me sorprende que, con la relación fluida que existe entre Aspa y la Consejería, no nos dijeran nada», afirmó.
Graciano Torre se mostró «desagradablemente sorprendido» y molesto por la denuncia de la Asociación del Automóvil del Principado de Asturias (Aspa). La patronal del sector confirmó a LA NUEVA ESPAÑA a última hora de la tarde del viernes que hacía sólo unas horas FITSA les había comunicado que el jueves por la noche sólo quedaba el 20 por ciento de los 2.200.000 euros previstos para la ayuda de compra de coches. Un aviso que se tradujo en que todos los coches que no estén matriculados no serán bonificados con los 500 euros del Principado.
El consejero de Industria negó ayer que ese aviso se produjese por sorpresa. «Cualquiera que mirase la convocatoria, y Aspa con más motivo, sabía que la ayuda tenía dos límites: la cuantía económica y la fecha del 30 de junio, como la del Estado. Y a principios de septiembre la propia Aspa nos comunicó que se habían desbordado las ventas de coches y que sería necesario ampliar las ayudas teniendo en cuenta la demanda. Ya entonces nos pusimos a trabajar para encontrar el dinero y hacer una nueva convocatoria», explicó Torre.
El consejero de Industria aseguró que aún está sin concretar la cantidad económica de la que se dotará la nueva ayuda, pero que en todo caso será para aquellos que compren un coche nuevo, en los que se incluyen a los 1.600 compradores que, según Aspa, ya tienen reservado su vehículo. Una cuestión que suscitó sus críticas: «Si sabían (los concesionarios) que se iba a acabar el dinero, ¿por qué no actuaron con previsión y cautela a la hora de comprometer más vehículos?», preguntó Torre de manera retórica.
La patronal Aspa ofreció ayer «toda la colaboración» al Principado «en el ánimo de encontrar una solución», afirmó su presidente, Manuel García Arenas, quien insistió en el grave problema económico que se le plantea a los concesionarios. «Todos los coches matriculados que no hayan entrado en el sistema antes del viernes no computan. Y son cientos. Si los concesionarios tenemos que pagar los 500 euros de cada uno, las pérdidas serán millonarias», explicó. De ahí que Aspa quiera «encontrar una solución y nos pongamos a disposición del Principado», incidió.