Oviedo,
Marián MARTÍNEZ
La Asociación del Automóvil del Principado de Asturias (Aspa) ultimará y discutirá hoy una serie de propuestas, para trasladarlas a la Consejería de Industria, en las que ofrece alternativas para incrementar la ayuda regional de 500 euros a la compra de coches. Entre las propuestas que se debatirán en la reunión de hoy figura, según fuentes del sector, la posibilidad de llegar a un acuerdo para que los concesionarios adelanten las ayudas al Principado.
Los concesionarios asturianos son conscientes de que el fin de las ayudas regionales a la compra de vehículos les restará ventas. Según sus cálculos, y las encuestas realizadas en el sector, de los 4.400 vehículos que se han vendido desde que entró en vigor el «plan 2000E», el 80 por ciento es fruto, precisamente, de la ayuda de 2.000 euros de descuento: 1.000 euros del fabricante, 500 del Gobierno central y otros 500 del Gobierno regional. Los coches que se vendan hoy ya no se beneficiarán del descuento autonómico, porque se ha acabado el dinero. Los 2.200.000 euros previstos en la partida inicial han sido, en vista del éxito de convocatoria, «peccata minuta». Y hace falta más. ¿Cuánto? Es una de las cuestiones que se discutirán.
La patronal Aspa ha defendido que en lugar de establecer una cantidad fija, la ayuda autonómica de 500 euros se prolongue hasta el 31 de diciembre, como ha ocurrido en Castilla y León. El consejero de Industria, Graciano Torre, advirtió, sin embargo, que el Principado está buscando dinero, la mayor cantidad posible, para ampliar la bonificación, pero que será para coches nuevos, y que cuando se acabe ese dinero, se acabó.
Los concesionarios asturianos vieron caer sus ventas hasta un 40 por ciento. Algunos incluso más. Y las ayudas del «plan 2000E» les han permitido recuperar ese porcentaje, levantar la cabeza y respirar, manteniendo incluso empleos condenados a ser amortizados. El fin de la subvención del Principado, sumado a las aproximadamente 1.600 personas que han pagado una reserva y esperan su coche, pone al sector de nuevo contra las cuerdas.
Así que los concesionarios están dispuestos a arrimar el hombro y «colaborar en todo lo que sea posible» con el Gobierno regional, «en el ánimo de encontrar una solución», ha insistido durante los últimos días el presidente de Aspa, Manuel García Arenas.
Los propietarios de los concesionarios no quieren entrar en polémica con la Consejería de Industria sobre quién tiene razón en la polémica suscitada por el fin de las ayudas regionales. «Polemizar no beneficia a nadie, y menos a los clientes que han reservado un coche o que están pensando comprarlo», aseguró García Arenas. «Lo importante es encontrar una solución, y nosotros estamos dispuestos a ofrecer toda la colaboración y ayuda que esté en nuestras manos», insistió. Rechazó, sin embargo, adelantar y concretar la ayuda que está dispuesta a ofrecer Aspa.
La dirección de la patronal del sector tiene previsto celebrar hoy una reunión en la que se tratarán distintas alternativas. Una de las que se planteará es buscar alguna fórmula de colaboración económica entre el Principado y los concesionarios que permita, por ejemplo, que éstos adelanten el dinero de las ayudas. Un extremo que Manuel García Arenas eludió concretar porque, afirmó, «serán los miembros de la junta directiva los que tengan que decidir las propuestas que trasladaremos a la Consejería de Industria».
La asociación que aglutina a los concesionarios tienen dos cosas claras: «Que no somos los causantes del problema y que es necesaria la colaboración de todo el mundo para encontrar una solución». Y es en esa dinámica en la que Aspa asegura que quiere trabajar.
Las ayudas
Los concesionarios recibieron con entusiasmo las ayudas del «plan 2000E», impulsada por el Gobierno central y que llevaban meses reclamando, tras comprobar los buenos resultados que estaban dando medidas similares en otros países europeos como Alemania y Francia. El Gobierno asturiano se sumó desde el primer momento a la iniciativa, con una cantidad fija de 2.200.000 euros.
El fin de las bonificaciones
Los concesionarios recibieron el viernes un comunicado en el que se les confirmaba que el jueves por la noche sólo quedaba disponible el 20 por ciento de ese dinero para bonificar los coches nuevos que se matriculasen. La traducción inmediata fue que hoy mismo ya no habrá ayudas. En el aire quedan 1.600 asturianos que han pagado la reserva de un vehículo con el descuento regional que ahora los concesionarios no saben si se les mantendrá o no.
El Ejecutivo regional
El consejero de Industria, Graciano Torre, aseguró que desde principios de mes, cuando los propios concesionarios alertaron de que las ventas se habían disparado, se busca dinero para mantener las ayudas.