París
El Gobierno francés ha decidido intervenir para frenar y aclarar la cadena de muertes que se está produciendo en France Télécom desde su privatización y el inicio de una reestructuración de su plantilla. El primer operador de telecomunicaciones y antiguo monopolio en Francia suma ya 23 suicidios. La última muerte se produjo el viernes, cuando una mujer de 32 años se arrojó por la ventana de su oficina. La propia dirección de la empresa, según la prensa francesa, admitió que previamente supo que le iban a cambiar de jefe en su equipo.
La intervención del Gobierno viene precedida de duras críticas de los sindicatos de la empresa, que han atacado las decisiones de France Télécom en materia de despidos, que ya suman 20.000, y traslados internos de trabajadores, decisiones en las que ven el origen de las trágicas muertes de los últimos meses. Esta misma semana pasada otro empleado se apuñaló en el estómago en plena reunión.